El grupo socialista de Valderredible, liderado por Álvaro Peña Lejarza, presentó la pasada semana, en el último pleno celebrado en el municipio, un comunicado que instaba al equipo de gobierno a que se posicionara ante la instalación de una macro planta de reciclaje de residuos industriales en el municipio.
Peña explicó en el pleno que aunque la empresa Toysal, promotora de de la iniciativa, le ponga el bonito título de "Promoción de Iniciativas para generar Empleos Verdes" y que "algunos pretendan que no se hable de ello, hay que decirlo muy claro: Se trata de un vertedero de residuos industriales de todo tipo y además de los más grandes, con cerca de 400.000 toneladas, de las cuales 200.000, son residuos no valorizables, o sea, residuos que no se pueden reciclar". "Y todo esto -explicó el concejal socialista- por unos beneficios que se limitan al impuesto de instalación y a seis puestos de trabajo".
La solicitud, que sólo contó con el apoyo de los socialistas, fue rechazada por los regionalistas, el grupo mayoritario en Valderredible, mientras que los populares se abstuvieron.
El regidor municipal y parlamentario regionalista Fernando Fernández Fernández, en declaraciones al diariomontanes.es, ha asegurado que el Ayuntamiento de Valderredible "no se va a posicionar", que "se limita a realizar los trámites administrativos, que a instancia de la empresa Toysal se han remitido a la Consejería de Urbanismo". "Son los técnicos del Gobierno regional quienes tienen que determinar si el proyecto es correcto o no. Nosotros tenemos la obligación de velar porque las normativas se cumplan y,si el Gobierno regional aprueba el proyecto, nosotros votaremos también a favor, de no ser así estaríamos prevaricando", ha asegurado el alcalde de Valderredible.
"Residuos peligrosos"
Para los socialistas vallucos se debe de aclarar que el cambio de nombre "de peligrosos a no peligrosos" no significa más que ahora se les traten químicamente o en la mayor parte de los casos se les mezcle con hormigón; pero su peligro sigue estando, solamente que las sustancias peligrosas tardan más tiempo en liberarse, asegura Peña Lejarza.
"Todo este volumen de residuos supone en primer lugar un movimiento de más de 80 camiones diarios, con las molestias que implica a los pueblos que estén en la ruta y el peligro constante de que algún camión vuelque y desparrame su contenido en cualquier arroyo. Pero más grave y preocupante, apuntan los socialistas, es que estos residuos se colocan en unas enormes balsas para intentar retener los lixiviados (líquidos contaminados por sustancias tóxicas) que pueden llevar de todo desde metales pesados, hasta sustancias cancerígenas", manifiestan los socialistas vallucos.
"Luego tenemos que oír -se queja Álvaro Peña- que la empresa tiene mucha experiencia, que todo está controlado. Nos hablan de su vertedero modélico de La Coruña, pero nada dicen de que ha tenido varios incendios y que cada vez que se producen se liberan sustancias tóxicas y muy peligrosas a la atmósfera, como las dioxinas".