El concejal de Medio Ambiente, Íñigo de la Serna, destacó hoy en la presentación de la campaña que, además del perjuicio económico y estético que origina la costumbre de tirar los chicles al suelo, existe también un problema sanitario, dado que cada unidad puede acumular hasta 50.000 gérmenes.
El Ayuntamiento dispone de una máquina 'quitachicles' de "última tecnología", que presta servicio permanente de lunes a sábados. Por medio de agua vaporizada se consigue despegar estas gomas masticables, pero el sistema tiene "limitaciones", según de la Serna , ya que la retirada de 100 chicles a la hora "no es suficiente" para el nivel de ensuciamiento existente.
Destacó además el coste económico que supone este servicio, ya que retirar un chicle cuesta "cinco veces más" que el precio de cada uno de ellos. Una cifra muy elevada si se tiene en cuenta que en santander se pueden consumir unas 500 toneladas de chicles y caramelos masticables al año.
Para el concejal, "la clave no está tanto en los sistemas de limpieza, sino en el comportamiento de los ciudadanos, de ahí que la ordenanza municipal recoja sanciones para quienes arrojan los chicles al suelo de entre 90 y 300 euros.
Bajo el lema 'Cómo disfrutar del chicle en una ciudad limpia', la campaña consistirá en la difusión de 50.000 folletos informativos (40.000 a través de 'buzoneo' y otros 10.000 por medio de educadores ambientales). Además, se instalarán 175 carteles por distintos puntos de la ciudad y se instalará un stand informativo.
Asimismo, se repartirán trípticos acompañados de un chicle con las normas de utilización de un chicle, básicamente sobre la necesidad de meterlo en un envoltorio antes de arrojarlo a una papelera.
RETIRADA DE EXCREMENTOS DE PERRO
Por otro lado, el concejal hizo balance de los resultados de la campaña de retirada de excrementos de perros de las calles 'Tu perro y tú, por una ciudad limpia', incluida como la anterior en el programa 'Un año en verde'. En total, más de 12.000 personas han respondido a la encuesta de Ayuntamiento en relación con este tema.
Según De la Serna , la mayoría de los encuestados se han mostrado partidarios de mantener las sanciones, e incluso endurecerlas, para quienes no recojan los excrementos. Por otro lado, el 4% ha reconocido que nunca recoge los excrementos; el 17 % que lo hace ocasionalmente, dependiendo del lugar; y el 79% que lo hace siempre.
También son mayoría quienes piden que se instalen más depósitos para excrementos, así como que se sigan realizando campañas de información y sensibilización.