
Los establecimientos consultados por este periódico sobre la ocupación estival, sí han coincidido en que ha sido una temporada «bastante irregular». La adversa climatología y la crisis económica, principalmente, por las reiteradas subidas de los tipos de interés de las hipotecas, han influido en que el número de turistas haya descendido respecto de la misma temporada del año anterior. No ha habido demasiadas anulaciones, pero la menor ocupación de los hoteles tanto de Torrelavega como de las zonas costeras ha repercutido negativamente en los negocios de Torrelavega. No hay que obviar en este sentido que el municipio se nutre en verano, en buena parte, de la visita de los turistas alojados en hoteles de municipios próximos con mayor atractivo turístico, dado su céntrico enclave.
El Hotel Torrelavega es uno de los que más ha rentabilizado la temporada, aunque, pese a los buenos resultados, ha advertido un ligero descenso de actividad. En julio tuvo una ocupación del 74%, tres puntos menos que el año pasado. En agosto alcanzó el 90,4% frente al 90,9% del mismo mes de 2006, y para septiembre las expectativas de este hotel son de llegar al 88% de ocupación, uno o dos puntos menos que hace un año. Este establecimiento funciona mucho con grupos, por lo que mantiene una media estable durante todo el año. Tampoco ha sido mal verano para el Hotel Torre Sport, que tuvo uno de sus mejores meses de julio (80%), un buen mes de agosto (93%) y encara septiembre con la previsión de alcanzar un 80% de ocupación.
En el Hotel Marqués de Santillana los resultados han sido similares a los de 2006, con un balance bueno en cuanto a ocupación , pero porque ha trabajado para una agencia mayorista. En el Hotel Saja la temporada ha sido más baja, aproximadamente un 20% inferior, como para el Hostal Cuatro Caminos, que hace un balance negativo. El turismo alojado en la ciudad ha sido nacional, abundando los grupos.




