
La boya 'PowerBuoy', que se está construyendo en el taller Degima de Maliaño con un presupuesto de tres millones de euros, es el prototipo de lo que será la futura planta de energías de las olas de Santoña si la experiencia es favorable. La planta contará con un total de 10 boyas que producirán una potencia de 1,5 megavatios.
La tecnología de esta energía se basa en el aprovechamiento de la oscilación de las olas (de uno a cinco metros) mediante una boya, anclada al suelo, a la que van incorporados unos motores que se deslizan por el mástil y que transforman el movimiento provocado por las olas en energía eléctrica.
El consejero de Medio Ambiente, Francisco Martín, visitó ayer los trabajos de construcción de la boya piloto, de 70 toneladas de peso, que están muy avanzados. Martín mostró su satisfacción porque Cantabria cuente con un proyecto de este tipo que ya se está experimentando en Hawai, otras zonas de EE.UU. y Escocia.
Martín explicó que se trata de un proyecto en el que la Universidad de Cantabria está trabajando desde hace 15 años y expresó la voluntad del Gobierno de Cantabria de apoyar firmemente cualquier actuación sobre energías renovables. «Lo difícil es», dijo el consejero socialista, «encontrar empresas valientes» que se impliquen en estos proyectos que carecen de rentabilidad económica.
La boya estará ultimada a finales de año pero su instalación será en primavera, cuando las condiciones climatológicas y el estado del mar son favorables.
El proyecto 'Olas de Santoña', que promociona Iberdrola Energías Marinas de Cantabria, está participado en un 60% por Iberdrola Renovables, y en un 10% cada uno por Sodercán, el Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía, la francesa Total y Ocean Power Technologies.
En todo el mundo hay siete proyectos en marcha a los que el próximo año se unirá Santoña.







