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RSS | ed. impresa | Regístrate | 18 marzo 2010

Cultura

LITERATURA
Arbex, el dibujante de peces
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Arbex, el dibujante de peces
Juan Carlos Arbex ha dedicado su vida al mar. / DM
Juan Carlos Arbex logra transformar la información que descubre en la correspondencia entre el Conde de Floridablanca y un alto funcionario de la Renta de Correos, Antonio Sáñez, durante los últimos años del reinado de Carlos III, en una apasionante novela, 'El dibujante de peces' ( Editorial Noray, Barcelona 2007).

El encuentro en Santander entre dos hombres encargados de lo que podría parecer una tarea sin importancia, realizar un informe sobre la situación de la pesca en la España de la época, se convertirá en el centro de una trama de espionaje y venganzas personales. Una novela que se salda con un doble ajuste de cuentas: el de los personajes entre sí y el de Arbex con la historia, ya que devuelve al pintor Miguel Crós un lugar en el tiempo, una vinculación entre su nombre y una obra silenciada durante más de trescientos años.

Juan Carlos Arbex (Madrid, 1946) ha dedicado su vida al mar. Lo ha descrito, pintado, soñado, filmado, en numerosos artículos, series para televisión y exposiciones de acuarelas Analista y consultor en política medioambiental comunitaria, autor de más de medio centenar de documentales sobre los océanos y la pesca internacional y también dibujante de peces, conoce como el mejor marinero los vientos y las mareas; los olores, sabores, y secretos del mar, a pie de puerto, en embarcaciones de todo tipo por los océanos, y en la soledad de las bibliotecas Fue curiosamente en el curso de una de sus investigaciones en el Archivo Histórico Nacional donde halló el nombre de dos personajes que compartieron su pasión por el mar en otros tiempos. Y así, lo que estaba destinado a ser un artículo sobre la situación de la pesca en la España del XVIII y su estrecha vinculación con el éxito o el fracaso de la Armada en tiempos de guerra, lo que podría haberse resumido en varios planos de un documental con una voz en off, se convirtió en misterio, en novela, en la reivindicación de un trabajo entusiasta y esforzado de unos, y en la denuncia de la mezquindad de otros

Homenaje a Antonio Sáñez Reguart, que terminará sus días como Comisario Real de la Marina, y puesta en valor de la obra y la figura de un secreto, hasta ahora, dibujante de peces, Miguel Crós.

El dibujante de peces tiene además otro valor, el de una historia que podría haber sido escrita en cualquier momento de los últimos 150 años; quizá por ello se enmarca en ese grupo de relatos que, en palabras de Cipion en 'El coloquio de los perros', tienen la gracia en ellos mismos. Basándose en esto, Arbex ha elegido para esta novela una trama lineal, con un narrador omnisciente, en la mejor tradición de las novelas clásicas. No deja de sorprender, por tratarse de una primera obra de ficción, la solidez de los personajes y la gran habilidad del autor para caracterizarlos; todos, protagonistas y antagonistas, con sus virtudes y defectos. Sáñez,, contenido, y fiel reflejo de lo que transmiten sus cartas a Floridablanca; apasionado y torturado, Miguel Crós, cuya figura -oscurecida por la historia - se encarna en la de un joven perseguido y enamoradizo. Siniestro ese agente prusiano al servicio de los intereses británicos, que recorre el país tras Sáñez y Crós con un doble cometido: recabar información y vengar una afrenta Mención aparte merecen los personajes femeninos: como la rebelde Ana María, sobrina de ambos, que juguetea con el ambicioso José Francisco, en uno de los pasajes más divertidos de esta novela.

Evolución obsesiva

A la hora de crear el personaje de Miguel Crós, Arbex tiene poco más que un nombre. Son sus dibujos de peces y la evolución de su trabajo a través de los años lo que da al autor la clave para caracterizar a un pintor que no se conforma con reproducir el mundo marino, obsesionado con la necesidad de plasmar con exactitud el brillo, los colores, las texturas de los peces en el momento de su captura.

Las investigaciones del pintor con el fin de mejorar su técnica suponen, junto con los detalles sobre las artes y formas de pesca, otro de los atractivos de esta novela. Arbex dosifica sabiamente esta información a lo largo de la obra logrando captar en todo momento la atención del lector, despertando su curiosidad con descripciones y datos que, de haber sido presentados de otro modo, no pasarían de ser un prolijo ensayo. En lo que se refiere a los escenarios, Arbex tampoco ha dejado de cuidar un solo detalle. Las descripciones de los paisajes, de los usos y costumbres, son absolutamente fieles a la geografía y al estilo de vida de la época. Madrid, Barcelona, Sitges, Valencia, Cádiz, o Zafra son algunos de los lugares que recorren los personajes. Atención especial dedica el autor a Cantabria, a la ciudad de Santander y a los viajes de Sáñez por toda la región. Monte arriba o abajo, camino de Reinosa o en dirección a Torrelavega, durante sus desplazamientos a Madrid: Molleda, Puente Arce, Bezana, San Vicente o Comillas, con su aspecto del XVIII, son también protagonistas de esta historia. En fin, que los verdaderos amantes de la novela histórica hallarán en 'El dibujante de peces' una obra sorprendente, un relato que nace de años de investigación en los archivos y toda una vida dedicada al mar, combinados con la dosis adecuada de misterio y un estilo cuidado y ameno. Una novela para disfrutar y aprender.

* Escritora y poeta cántabra. Posee varios premios. Actualmente es directora del Instituto Cervantes de Manchester.
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