Ayer, tras el entrenamiento matinal de su equipo, el técnico verdiblanco reconoció que, efectivamente, se lo había dicho: «Sí, se lo dije, eso sí, sin desprecio, como dos personas que se comunican le hice una valoración desde el respeto total también en el acta podía haber puesto el gesto que él me hizo, pero bueno».
Además, Marcelino lamentó que su equipo se haya quedado en inferioridad numérica en tres de los cinco partidos que ha jugado, por tres expulsiones que, opinó, «en algunos casos, por no decir en todos, fueron muy rigurosas».







