
-Tengo recuerdos de infancia. Mi primera aparición fue presentando 'Marcelino, Pan y Vino' con Pablito Calvo que era de mi generación. Para mí es incluso duro ir al Coliseum ahora. Ha sido mi asignatura pendiente que el cine no siguiera, pese a que el Coliseum no era mío, sino de varias familias. Yo pertenezco a la generación 'Cinema Paradiso', una generación en el que negocio del cine pasa a las grandes multinacionales. Es mi gran fracaso.
-¿Con qué actores del teatro mantuvo amistad?
-Paco Rabal, las hermanas Gutiérrez Caba, Lola Cardona, Lola Herrera...
-¿Un divo o diva insoportable?
-Bob Dylan cuando actuó en el Palacio. No pudimos ni saludarle. En un personaje un tanto extraño.
-Un sueño.
-Cualquiera de los músicos que a mí me interesan, la mayoría o ya no están o están retirados como los clásicos brasileños Joao Gilberto y Vinicius de Moraes, pero me quedan sueños posibles. Por ejemplo, tuve la suerte de ver a Bruce Springsteen a 150 metros de mi casa, algo que hace años era impensable.




