
Además, el presidente del PP se mostró ayer convencido de que «muchos» de los ciudadanos que dieron su voto al PSOE en 2004 optarán en marzo por el PP. Rajoy explicó que la actual legislatura sólo ha servido para resolver un «problema»: dejar bien claro qué no debe hacer un presidente del Gobierno.
«Aprendiz de brujo»
Rajoy acusó al líder del Ejecutivo de haber actuado como un «aprendiz de brujo» al pensar que podía integrar a los nacionalistas en el sistema. Lo único que ha conseguido con esta estrategia es, a su entender, que «hoy se discuta lo que siempre nos unió: la nación, el Estado de las autonomías, la bandera de España y hasta la forma del Estado». Rajoy reclamó al Rodríguez Zapatero que exponga de forma «clara y contundente» al lendakari, Juan José Ibarretxe, que jamás se va a poder llevar a cabo el referéndum que pretende celebrar.
El líder popular sostuvo que, si él fura presidente del Gobierno, le diría personalmente al líder del Ejecutivo vasco que tuviera la «total y absoluta certeza» de que no va a poder realizar la consulta popular. Ello, en su opinión, no supondría ningún problema, permitiría a España «crecer» como país e incrementaría el «orgullo» de los españoles.
El presidente del PP también se refirió durante un mitin en Salamanca a la detención de la cúpula directiva de Batasuna, una operación que, a su juicio, se «debería haber producido antes». Rajoy mantuvo que el mayor error de Rodríguez Zapatero ha sido negociar con ETA, pues entiende que la banda terrorista sólo puede ser combatida con la ley y la Policía.




