
El propio director provincial del MEC, Juan José León, ha asegurado que la vuelta a clase de las niñas «supone una enorme satisfacción porque es consecuencia de que las cosas han vuelto a los cauces normales». A su vez, la directora del centro, María del Mar Sánchez, reiteró que fue una norma interna aprobada por unanimidad por el Consejo Escolar y que la prohibición no tenía ningún carácter discriminatorio, sino que sólo trataba de favorecer la igualdad.
«Esta medida se acordó al implantar los uniformes para todos los escolares», agregó, no sin aportar otra 'clave': recordó que más del 70 por ciento de los 400 alumnos del colegio profesan la religión islámica «y ha sido solamente un escaso número los que han mostrado algún problema con la prohibición de llevar el velo (...) Siempre hemos sido tolerantes con la creencia musulmana e incluso se ha permitido a los niños no acudir a clases cuando había alguna festividad de su calendario islámico».
Reacciones
El presidente de la Unión de Comunidades Islámicas de Ceuta, Laarbi Maateis, defendió el uso del velo en las aulas y mantuvo que es uno de los preceptos del Islam. La Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), por su parte, considera que cubrirse la cabeza con un pañuelo supone «un trato discriminatorio hacia la mujer».




