
Ambos estaban en las quinielas de la 56 edición del premio Planeta de novela, que se falló anoche en Barcelona incorporando a un dúo de autores que garantizan un alto nivel de ventas. Fue un fallo que satisfizo a casi todos, al combinar las dos vertientes por las que ha discurrido el controvertido galardón. Un premio que en los últimos años se ha venido debatiendo entre autores de corte mediático y descaradamente comerciales y la apuesta por escritores de fuste y carreras sólidas, como es el caso de Millás y su antecesor en el premio, el académico cántabro Álvaro Pombo.
«Tiresias es vidente y ciego y esa es la condición del escritor, que para ver ha de escribir a ciegas» explicó Millás. «Cuenta el descubrimiento del mundo por parte de un adolescente en estas memorias de infancia y adolescencia y cuentan la historia de un muchacho que vive con el sueño de escapar de su calle para encontrársela en todas las partes donde va, ya que esa calle una metáfora del mundo», resumió el autor.
Nadie discute a estas alturas el talento narrativo de Juan José Millás, que tanto en la columna como el relato, o la novela a lo largo de las últimas décadas ha consolidado una de las más brillantes y singulares carreras de la narrativa y el articulismo en español.
La novela que le abrió de par en par las puertas del club planetario, con el número 56 grabado a fuego, marca un hito en su trayectorias, ya que casi por primera vez es una narración de cimiento autobiográfico, un género nada habitual en la trayectoria de Millás. El escritor valenciano se ocupa en esta novela de la niñez y adolescencia de alguien que, como el propio autor se trasladó de muy niño a Madrid desde la ciudad de provincias en al que había nacido. Nacido en Valencia en 1946, madrileño de adopción desde 1952, desde que en 1975 debutara con 'Cerbero son las sombras' y se adjudicara el premio Sésamo, Juan José Millás ha ido colocando uno a uno en su palmarés los premios más relevantes del panorama narrativo hispano. Entre ellos el Nadal, que obtuvo en 1990 por 'La soledad era esto' o el de la Crítica en 1999 por 'El orden alfabético' o el Primavera en 2002 por 'Dos mujeres en Praga'. Además del Mariano de Cavia de periodismo obtenido en 1999, tiene también en este campo el Francisco Cerecedo que recibió en 2005.
Juan José Millás inició estudios de Filosofía y Letras que abandonaría en el tercer curso. Trabajó como marionetista, profesor, empleado de una entidad de ahorros y administrativo de Iberia antes de interesarse por la narrativa y obtener el premio Sésamo.
Entre sus primeros títulos, 'Visión del Ahogado' (1977) que publicó gracias al respaldo de Juan García Hortelano y 'El jardín vacío' (1981), que apareció en Alfaguara, sello al que ha sido fiel durante años.'Papel mojado' (1983), concebida como una narración juvenil, fue la narración que le abrió paso en los medios y consolidó su trayectoria, que continuaría con 'Letra muerta' (1984), 'El desorden de tu nombre' (1988), 'La soledad era esto' (1990), 'Primavera de luto'(1992), 'Ella imagina' (1994), 'Tonto, muerto, bastardo e invisible' (1995), 'Algo que te concierne' (1995), 'El orden alfabético'(1998) , 'No mires debajo de la cama' (1999), 'Dos mujeres en Praga' (2002), 'Cuentos de adúlteros desorientados' (2003), 'Hay algo que no es como me dicen: El caso de Nevenka Fernández contra la realidad' (2003) y 'Todo son preguntas' (2005). 'Laura y Julio' aparecida el año pasado, es su última novela y en ella se mantiene el autor fiel a sus obsesiones.
Singular narrativa
La singularidad de su manera de narrar ha hecho inconfundible el estilo Millás, en el que realidad y fantasía se entremezclan de un modo tan seductor como inquietante. Tan es así, que se ha permitido crear un género tan genuino como el 'articuento', en el que a partir de una historia cotidiana se analiza la realidad de forma crítica.
Bien editado fuera de España, su obra se ha traducido a una quincena de idiomas y es doctor 'honoris causa' por la universidad de Turín.
Este año el jurado del Planeta estuvo integrado por Alberto Blecua, Alfredo Bryce Echenique, Pere Gimferrer, Carmen Posadas, Soledad Puértolas, Rosa Regàs y Carlos Pujol, que actuó como secretario con voto. El fallo se dio a conocer en la tradicional y multitudinaria velada que acoge cada 15 de octubre el Palacio de Congresos de Catalunya.
En la pasada edición del Planeta el ganador fue el escritor y académico santanderino Álvaro Pombo.







