
Hombre de teatro que hasta los treinta años trabajó en un banco, Rebellón lleva con filosofía que siempre se le pregunte por el doctor House -Hugh Laurie-. «No es por prepotencia ni por chulería, pero creo que, de entrar en comparaciones, deberían de compararle a él con nosotros porque tenemos que defender lo nuestro y porque 'Hospital Central' es anterior a 'House'. Y quien da primero da dos veces. Además, mi personaje es más tierno, más humano», apunta.
-Este miércoles, su personaje se reincorpora al servicio de urgencias tras su estancia en la cárcel. ¿Veremos a un nuevo Vilches?
-No, sigue siendo el mismo, aunque sí está más relajado, más sosegado.
-Lo digo porque debe ser complicado sorprender a la audiencia con un trabajo que va por su decimocuarta temporada.
-Llevo en 'Hospital Central' desde agosto del 99 y sigo teniendo la misma ilusión que al principio. Ahora todo es mucho más fácil, pero en su momento nos compararon con 'Urgencias' y nos criticaron por ello. Nadie apostaba por una serie que no tenía actores conocidos como tirón. Y esto se ha demostrado que no es necesario si el producto está bien hecho.
-Lo que se hace con rigor y profesionalidad, funciona. En diciembre batiremos el récord de permanencia en antena y con un dramático, que es mucho más complicado que con comedia.
-Antes de 'Hospital...', usted formaba parte de 'Médico de familia'.
-Sí. Mi personaje estaba un poco relegado cuando tuvo la oportunidad de implicarme en este proyecto. Me gustó porque nunca se había hecho en España una serie de médicos con tanta calidad y seriedad. Fue un reto.
-Ahora nadie puede pensar en otro actor para el doctor Vilches, pero el papel que le ofrecieron era otro.
-Era el que luego hizo Sergi Mateu. Vilches era mucho más atractivo.
-Su personaje ha tenido dudas sobre su vocación...
-Más que dudas, se ha replanteado muchas cosas. Pero vuelve donde mejor está, al hospital, para salvar vidas.
-Por el tiempo que lleva en 'Hospital...'¿le ha pasado a usted lo que a su personaje?
-Aquí se sigue luchando por presentar tramas distintas bien escritas y dirigidas de los diferentes personajes, que son de casa, entrañables, y que hacen que al espectador se le muevan los sentimientos. En ocho años pasas por momentos de flaqueza. A veces, los guiones te ayudan más y otras menos. No me conformo con que Vilches esté hecho y funcione, peleo por darle matices. Tanto la serie como el personaje son dos bombones que te tocan una vez en la vida y hay que aprovecharlos.
-Sí es inevitable que se repitan los casos.
-Lo es. Respeto mucho a los guionistas porque es una producción tan técnica y ha abordado ya tantos casos. Lo que cambian son las historias que viven los personajes.
-El riesgo está en que Vilches se pueda comer a Rebellón.
-No. Soy muy visceral, no soy un actor de método, cuando acabo el trabajo desconecto y estoy con mi familia y amigos, hago teatro y, cuando puedo, cine.
-En algo más de un mes vuelve a subirse al escenario.
-Es que quiero que sepan que también sé hacer reír. El 23 de noviembre estrenamos en Alicante una comedia muy de verdad sobre la amistad, 'Mentiras, incienso y mirra', de Juan Luis Iborra.
-Dice que en su momento les perjudicó las similitudes con 'Urgencias', producción norteamericana que en España no ha tenido el tirón que en Estados Unidos.
-'Urgencias' es una gran serie y también está el que saliera George Clooney. Al espectador le gusta ver lo ce casa, de ahí el gran triunfo de 'Hospital Central' en España.
-Más de siete años en pantalla y tienen el respaldo de casi cinco millones de personas. Con estos datos, su vida está asegurada.
-Morirá cuando la audiencia, por cansancio o porque prefiere otra cosa, lo decida. Me gustaría que se fuera a lo grande, que no dejaran que agonizara con un 12% de cuota. Ya se sabe que la tele es un negocio y dejarán que se hunda.




