El material incautado ha quedado bajo la custodia del juez argentino Ariel Lijo, titular de Juzgado federal número cuatro de Buenos Aires. «Este viernes viajará a Argentina un destacamento de la Guardia Civil y una experta de la Biblioteca Nacional para valorar y autentificar los documentos», afirmó un portavoz de la Biblioteca Nacional.
Gómez Rivero no se entregó a la policía argentina, como en un primero momento aseguró la directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral. «Ha habido una confusión: el ladrón ha intentado a través de su abogado chantajear a la policía a cambio de inmunidad, pero el juez rechazó los términos de la negociación», aclararon estas misma fuentes.
Rectificación
Poco después de las manifestaciones de Milagros del Corral hubo una rectificación del ministro de Cultura, César Antonio Molina.
«Aún no se ha entregado el ladrón, pero tiene intención de hacerlo», precisó el ministro, que pidió «cautela», pues «puede haber más personas implicadas en este asunto». Molina advirtió de que si Gómez Rivero no se entrega «habrá que ir a buscarlo de otra manera».
Exposición
Mientras, la Biblioteca Nacional rescata del olvido las joyas de su rico patrimonio bibliográfico. Manuscritos, dibujos o mapas que aúnan todos los géneros literarios -novela, teatro y poesía- y que conviven con tesoros de otras variadas disciplinas y manifestaciones artísticas o científicas, como el dibujo, la música o la cartografía. En la muestra 'Biblioteca Hispánica: obras maestras de la Biblioteca Nacional' inaugurada ayer se da carta de naturaleza a las piezas clave de la historia de la cultura de nuestro país conservadas en la institución. En ellas se entrelazan los grandes literatos de nuestro Siglo de Oro, las obras filosóficas de los clásicos griegos y los estudios de gran relevancia de la ciencia y la técnica de hace varios siglos.







