
«Una película muy liviana, muy fresca y muy de verdad. Los paisajes y los personajes son reales», explicó Gerardo Olivares unos minutos después de conocerse el palmarés. El segundo premio recayó en 'Plaza del Salvador', de la pareja polaca Krystof Krauze y Joanna Kos-Krauze.
Gerardo Olivares, que ha conseguido ganar también los premios a la Mejor Fotografía y Mejor Música, mezcla realidad con la ficción en esta obra que versa sobre el drama que tienen que soportar los africanos que abandonan su país y atraviesan Mali, Níger, Argelia y Marruecos, hasta llegar a su última fase del periplo. «Hemos intentado hacer una película lo más realista posible, una 'road-movie' por aquel continente», manifestó Olivares, para describir con una expresión coloquial los padecimientos de estas personas: «Es un viaje brutal, en el que les putean por todo». Lamentó, a título de ejemplo, que la mayoría de las chicas que se trasladan desde el interior del continente se ven obligadas a prostituirse porque se quedan sin dinero sin siquiera haber llegado a la costa de la que partirá el cayuco hacia Europa.
Distancia África-Europa
Catorce kilómetros es la distancia que separa África de Europa, pero también es la barrera que aleja los sueños de millones de africanos que piensan en España, Francia u otro país occidental como la única alternativa para huir del hambre y de la miseria. En África hay millones de personas cuyo único objetivo es entrar en Europa porque el hambre no entiende de fronteras ni de barreras. El éxodo es inexorable.
De la mano de tres jóvenes africanos -Violeta, Buba y Mukela- el espectador recorre un tortuoso viaje a través del Sáhara para conocer lo que nunca enseñan los medios de comunicación. El autor estima que las imágenes y noticias que trasladan a diario los medios de comunicación, con la llegada de los cayucos a las costas de las islas Canarias, sólo muestra la punta del iceberg de un drama gigantesco. Esas imágenes de rostros exhaustos dan buena fe de la dureza del viaje, un viaje que tiene su punto de partida a miles de kilómetros de distancia y que puede durar más de un año.
La película galardonada con la Espiga de Plata recayó en 'Plaza del Salvador'. Krystof Krauze y su esposa Joanna Kos-Krauze, que debuta en la dirección, narran una trágica y cruel historia de relaciones familiares llevadas al límite, basada en hechos reales. Un duro retrato de la Polonia contemporánea que, sin embargo, huye de todo maniqueísmo.
Camus, de vacío
La actriz Jowita Budnik ganó el Premio a la Mejor Actriz por su genial interpretación. '14 kilómetros' fue la segunda película más aclamada por los espectadores, según la votación popular que organiza 'El Norte de Castilla'. El primer Premio del Público fue a parar al último largometraje de Claude Berri, 'Juntos, nada más'. Se trata de una obra que indaga las relaciones entre tres jóvenes diferentes que buscan el amor y la felicidad viviendo junto a una anciana. El francés Claude Berri, que recibió un Oscar por su primer cortometraje, basa la película en la novela de la escritora Anna Gavalda.
El telón del Teatro Calderón bajó con la proyección de 'Deseo, peligro', el último trabajo de Ang Lee galardonado en la Mostra de Venecia. Aunque el glamour se lo llevó -como es natural- Sofía Loren. La actriz italiana llegó a Valladolid para participar en el homenaje que recibió el productor Alberto Grimaldi. Respecto al resto del palmarés, Karl Markovics recibió el Premio al Mejor Actor por su papel en 'Los falsificadores', un largometraje sobre el nazismo del austriaco Stefan Ruzowitzky. El Premio Pilar Miró al Mejor Nuevo Director recayó en el israelí Eran Kolirin ('La visita de la banda'). El cántabro Mario Camus se va de vacío con 'El prado de las estrellas', una película que recibió una cálida acogida.




