
Uruñuela explicó a este periódico que todos los estudios que se han realizado en torno a la convivencia escolar -salvo el polémico Informe Cisneros- señalan el pequeño número de casos de violencia. Se refirió concretamente al realizado por el Defensor del Pueblo en el año 2000 y que se ha repetido en el 2006.
«Otra cuestión que nos preocupa -dijo el alto cargo del MEC- es la 'disrupción' en el aula. Se trata de las dificultades que encuentran los profesores para poder impartir clase. Esta situación es especialmente preocupante en el último ciclo de Primaria y en los cuatro cursos de Secundaria».
Uruñuela destacó los medios que ha puesto en marcha el MEC, como es el caso de los planes para formar a las familias con la idea de que en cada asociación de padres y madres uno de sus miembros esté instruido en temas de convivencia. Los 60 primeros que se están preparando irán compartiendo sus conocimientos.







