La morosidad española en el combate contra el cambio climático contrasta con los esfuerzos que la mayor parte de los Estados miembros, y especialmente los de la UE-15, los más desarrollados, están haciendo para frenar el cambio climático. Un informe hecho público ayer por la Comisión Europea señala que dentro de dos años, en 2010, los países miembros de la UE-15 habrán alcanzado a reducir sus emisiones globales de gases de efecto invernadero un 4% con respecto a las de 1990, que es el año de referencia para estos cálculos. Kioto obliga a los socios de la UE-15 a reducir sus emisiones un 8% entre 2008 y 2012, con respecto a 1990, luego a medio camino de la andadura, quedará también la mitad del esfuerzo por realizar.
Emisiones mundiales
España es responsable del 1,3% de las emisiones mundiales de CO2, el decimoctavo país que más vierte a la atmósfera, con una 'ración' per capita de 8 toneladas anuales. Un nivel relativamente moderado si se comparan con las 20 toneladas de un estadounidense, pero muy por encima de las 3,5 toneladas de un chino -pese a que China es el segundo emisor mundial después de EE UU, con un 17% del total- y aún más respecto de los indios, a razón de 1,1 toneladas, recuerda el informe de los expertos españoles.
Para reconducir las emisiones, no basta con sustituir los combustibles fósiles responsables de las emisiones como fuente energética. «Es imprescindible» -dicen los autores- elevar el rendimiento del sistema energético actual, promover al máximo el ahorro y la eficiencia», y apostar por la investigación en la búsqueda de nuevas fuentes energéticas de futuro.




