
-'Sargento: ¿a qué estamos disparando?'. ¿Por qué ese título?
-Después de diez días de convivencia con el ejército estadounidense mi punto de vista es que las tropas están en una enorme confusión respecto a cuál es el enemigo real en Irak. Tienen tantos frentes abiertos por tantos lados que no saben bien a qué enemigo derivar sus fuerzas. Está el terrorismo de Al Qaeda, las resistencias patrióticas o nacionalistas, las diferentes milicias tribales (suníes, chiís) y las peleas entre esas milicias por cuestiones étnicas y religiosas; la ingerencia iraní, las mafias locales que se dedican al negocio del secuestro...Es un 'carajal' importante. Tenemos imágenes en las que se ve el despiste de los soldados cuando están en pleno tiroteo. Es la locura.
-¿Cómo llevó ir junto a las tropas estadounidenses teniendo en cuenta que usted vivió el asesinato de José Couso?
-Yo soy un profesional de la información y quería reactualizar un conflicto latente. La única manera en que puedes trabajar ahora allí como reportero es empotrado con las tropas norteamericanas porque a la resistencia iraquí no le gusta la prensa occidental, y mucho menos a los terroristas de Al Qaeda. Caes en manos de ellos y te puedes dar por muerto, a no ser que no salgas del hotel. La única solución es ir con las tropas a donde ellos vayan y, por supuesto, sin censura.
-¿Qué salida tiene Irak?
-Lo que están intentando tímidamente los mandos norteamericanos, que es aliarse con las milicias sunies y convencerles de que todos los iraquíes tienen un enemigo común, el terrorismo de Al Qaeda, que ponen bombas en mercados y obligan a vivir como en un califato.
-Hay conflictos que dejan de interesar informativamente porque nacen otros. Nadie se acuerda ya de Ruanda u otros países...
-Eso responde a la lógica consumista en la que nos hemos visto involucrados en esta sociedad. Todo se nos queda viejo. No toda la culpa es de los medios de comunicación porque se mide y se sabe cuando un argumento deja de interesar a la audiencia.
-¿A quién le gustaría entrevistar?
-Por poner alguien cercano a nosotros del tema que estamos hablando a Mustafa Setmarian, un tipo que llegó a ser número tres de Al Qaeda e ideólogo, que ha vivido en Granada y se casó con una española. Y desde luego, a Bin Laden. Pero también a Josu Ternera. Y ya puestos, a Bush.
-¿Estar en primera línea de conflictos es una manera de vivir?
-No he estado siempre. Me considero un reportero todo terreno especializado en conflictos y relaciones internacionales, pero no reportero de guerra. No me gusta ese término; es un subgénero del periodismo pero el que se considera como tal es que le gustan las guerras. Y a mí no me gustan las guerras ni ir a cubrirlas, se sufre mucho y se pasa fatal. Se siente miedo y tienes a la familia en vilo. Pero las guerras están ahí y alguien tiene que seguirlas de vez en cuando. Y no todo el mundo tiene, eso sí, la fortaleza mental y espiritual para cubrir un conflicto y volver sin tener estrés postraumático. Si algo acepto es tener cierta preparación psicológica, pero el concepto de reportero de guerra es bastante antiguo, es para Hollywood y el rollo de tribu. Y yo huyo de la tribu.




