
Pero el auto precisa, además, que la concejal de ACPT se abstuvo en aquella votación, «por lo que pretender su impugnación por otra vía (se refiere a la moción que presentó con posterioridad) infringiría el principio de seguridad jurídica». La magistrado explica que «la falta de participación voluntaria en la expresión de voluntad del órgano competente no puede convalidarse por medio de solicitudes, recursos o mociones posteriores». Contra esta resolución, que frustra la aspiración de García a percibir sueldo como concejal con dedicación exclusiva (42.865 euros anuales), cabe recurso de apelación ante el TSJC en el plazo de 15 días
A través de una moción, que se debatió el día 1 de octubre, y que sólo contó con su apoyo y el de los concejales del PRC, (el PSOE votó en contra y el PP se abstuvo), García reivindicó el derecho a ejercer su labor «en igualdad de condiciones al resto de grupos municipales», es decir, a cobrar lo que perciben el resto de portavoces, con independencia de su situación como uniconcejal y de que entre los otros tres partidos totalicen 24 ediles. Pero la magistrado que ha declarado la inadmisibilidad del recurso de la concejal de ACPT, sin entrar a discutir si tiene razón en la cuestión de fondo, ha declarado extemporáneo el recurso «porque la cuestión controvertida deviene de un pleno celebrado el 29 de junio de 2007, esto es, de un acuerdo anterior».
El Ayuntamiento, representado por el letrado Pedro Anillo, defendió y ha conseguido hacer prosperar la inadmisibilidad del recurso de Esther García, en base a tres argumentos, en su mayor parte aceptados por el Juzgado: por inadecuación del cauce procesal de derechos fundamentales seguido; por extemporaneidad del recurso, al interponerse fuera del plazo de 10 días previsto en la ley, y por falta de legitimación activa «al pretenderse por la recurrente la impugnación de un acuerdo que reproduce el aprobado, con su abstención, en el pleno del 29 de junio de 2007». Además, alegó que en 2003 la misma concejal había renunciado a la posibilidad de dedicación exclusiva. Como concejal, García percibe al mes en torno a 1.100 euros por asistir al pleno y a comisiones, así como por la asignación fija para los gastos del grupo. Además, tiene una secretaria que le cuesta al mes al Ayuntamiento otros 1.885 euros.




