En una reciente visita oficial a Cataluña, el presidente del PP, Mariano Rajoy, confirmó de manera pública la intención de su formación política de privatizar el aeropuerto del Prat si logra vencer en los comicios de 2008 y, aunque no lo dijo de manera expresa, nadie cuestiona que también se refería a los de toda España.
No debería de extrañar ni suscitar polémica alguna la postura del PP porque es la consecuencia natural de una forma de hacer política que no es en absoluto novedosa en este partido político, que se decanta por dar prioridad a la iniciativa privada en detrimento de la pública, de alimentar el libre mercado sustentado en la oferta y demanda.
Tampoco es novedoso el posicionamiento de UGT a favor del sector público, aunque en este caso concreto de amenazas de privatización en aeropuertos y en navegación aérea, la declaración de intenciones del PP nos preocupa de manera significativa porque afecta a un ámbito de un gran carácter estratégico y de sobresaliente impacto sobre la cohesión territorial.
No en vano, en UGT consideramos especialmente peligroso hablar de anteponer beneficios económicos privados o intereses políticos coyunturales al mantenimiento de un servicio aeroportuario público que garantice la calidad y la seguridad.
La razón es obvia: el mantenimiento adecuado de los aeropuertos implica fuertes inversiones económicas muy poco atractivas para la iniciativa privada y menos si su amortización no es a corto o medio plazo. Hasta ahora esas necesarias inversiones son sufragadas por la entidad pública AENA y sin coste alguno para el Estado porque los beneficios de los aeropuertos rentables compensan las pérdidas de los que no lo son. Por eso en UGT apostamos de una manera decidida por aeropuertos públicos porque no dudamos de que el desmantelamiento de AENA y de su gestión pública nunca respondería al interés general y provocaría graves perjuicios en un servicio de primera importancia social.
Estamos abiertos a participar y colaborar en cualquier iniciativa encaminada a la innovación y modernización del actual modelo de gestión pública, con mejoras en la calidad y en la prestación del servicio y con garantías en el mantenimiento de los puestos de trabajo con unas relaciones laborales unificadas en un solo convenio colectivo. Nunca podremos dar la bienvenida a privatizaciones muy alejadas del carácter social propio de los aeropuertos que, desde el punto de vista de UGT, requiere más bien de un sistema de mantenimiento de la red aeroportuaria y aeronáutica con participación de administraciones públicas autonómicas y locales.
Para UGT, otra fórmula distinta, y más una tutelada por la iniciativa privada, jamás garantizaría la cohesión territorial, el principio de solidaridad entre los aeropuertos, las inversiones necesarias y la estabilidad laboral.
Es más, las intenciones privatizadoras del PP adquieren en Cantabria una especial gravedad con el Aeropuerto de Parayas porque los que llevamos allí trabajando muchos años conocemos bien cómo fue la gestión de este partido político cuando gobernó en España y en la Comunidad Autónoma y cómo dejó languidecer a su suerte a nuestro único aeropuerto.
Las cifras hablan por sí solas. Entre los años 2000 y 2003, cuando gobernó el PP en España y en Cantabria, el Aeropuerto de Parayas tenía una media anual de unos 264.000 pasajeros y 10.000 operaciones; mientras que entre 2004 y el año 2006, con el PSOE y el PRC, se superaron los 545.000 pasajeros y las 16.000 operaciones.
En el año 2007, según las últimas estimaciones oficiales del mes de noviembre, el Aeropuerto de Parayas presentará un balance histórico de unos 800.000 pasajeros y la previsión para el año 2008 es aproximarse al límite histórico del millón de usuarios.
Hoy en Parayas se está remodelando para su inminente inauguración la mitad de la terminal que se cerró en su momento con la gestión del PP porque el único aeropuerto de Cantabria era considerado regional, de tercer nivel, y en él sobraba espacio.
El significativo incremento de reformas y mejoras experimentadas en estos últimos años con el Gobierno del PSOE y el PRC en la ampliación de plataformas, calles de rodadura, aparcamiento de vehículos, habilitaciones interiores o el futuro hotel, por poner algunos ejemplos, serían para el PP todo un despilfarro si comparamos lo que hizo este último partido político cuando tuvo la oportunidad de potenciar el aeropuerto hasta los niveles actuales.
Se quiera o no, la realidad presente del Aeropuerto de Parayas y su prometedor porvenir lo demuestran: una gestión pública adecuada como la actual puede permitir un servicio y una calidad altamente satisfactoria para la sociedad que nos confirma nuestra firme apuesta por los aeropuertos públicos.
Anexo estadístico Aeropuerto de Parayas
Periodo 2000-2003 (Gobierno del PP)
Año Pasajeros Operaciones
2000 260.767 9.605
2001 272.383 9.688
2002 262.070 11.243
2003 263.756 11.326
Periodo 2004-2007 (Gobierno PSOE-PRC)
Año Pasajeros Operaciones
2004 342.669 11.643
2005 644.062 16.148
2006 649.447 16.195
2007* 700.012 16.749
*Hasta mes de noviembre
(última estadística oficial difundida)
Fuente: Aeropuertos Españoles y Navegación
Aérea (AENA) Se quiera o no, la realidad presente del aeropuerto de Parayas y su prometedor porvenir lo demuestran: una gestión pública adecuada como la actual puede permitir un servicio y una calidad altamente satisfactoria para la sociedad




