
Las tres aves, que son silvestres y fueron encontradas en la conocida colonia de cisnes de Abbotsbury Swannery, dieron positivo de la «altamente patógena variedad H5N1» en las pruebas realizadas por los veterinarios, afirmó el DEFRA en un comunicado.
La cepa H5N1 resulta especialmente peligrosa por su potencial para mutar y transmitirse entre humanos, si bien las autoridades sanitarias británicas han hecho hincapié en que «muy raramente y con dificultad» se transmite a las personas.
Zona de supervisión
Una zona de control y supervisión de pájaros silvestres se ha establecido en torno al área en la que han aparecido los tres cisnes, toda vez que se restringirá el movimiento de aves.
Asimismo, las autoridades han pedido a los granjeros de la zona que mantengan encerradas las aves de corral, a fin de evitar una propagación de la enfermedad.
El veterinario jefe interino del Gobierno, Fred Landeg, calificó el hallazgo de «noticia desagradable», si bien recalcó que «el Reino Unido está en un nivel bajo constante de riesgo de introducción de gripe aviar».
«Nuestro mensaje a todos las personas que tienen aves, especialmente a los de la zona, es que deben mantenerse vigilantes, informar de cualquier signo de la enfermedad inmediatamente y aplicar los mayores niveles de bioseguridad», añadió Landeg. Además, el DEFRA indicó que se ha abierto una «investigación epidemiológica» sobre el suceso y que el hallazgo ha sido notificado de inmediato a la Comisión Europea.
Gordon Brown
Tras confirmarse el caso de gripe aviar, el primer ministro británico, Gordon Brown, se apresuró a decir que el Gobierno hace «todo los posible» para evitar la propagación de la enfermedad. «Tomaremos todas las precauciones y estaremos absolutamente vigilantes en todo lo que hagamos», afirmó Brown.
Por su parte, John Houston, director general de Abbotsbury Tourism Limited, empresa que gestiona la colonia de cisnes, dijo que el descubrimiento del virus constituye una «gran conmoción», pues «nadie esperaba que llegara aquí». «Nuestra principal preocupación es la salud de los cisnes, de nuestros empleados y del público en general», señaló Houston.
Desde el Sindicato Nacional de Granjeros, un portavoz apoyó las medidas impuestas por el Gobierno y remarcó que «es importante recordar que la gripe aviar es una enfermedad de las aves» y «no hay motivo para la preocupación pública».
5.000 sacrificios
La gripe aviar ya afectó al Reino Unido en noviembre del pasado año, cuando unas 5.000 aves fueron sacrificadas tras detectarse la cepa del virus H5 de la enfermedad en una granja en el condado de Suffolk, en el este de Inglaterra. En 2006, la mortífera cepa H5N1 fue descubierta en un cisne hallado muerto en Fife (Escocia).
El brote de gripe aviar descubierto es el primero de H5N1 detectado en aves silvestres en la UE desde mediados de agosto de 2007, aunque posteriormente ha habido casos en granjas de varios países, según ha informado la Comisión Europea (CE). En brotes recientes en granjas, incluido el que se registró en Inglaterra en noviembre, las investigaciones sugirieron que el origen del virus podrían ser aves silvestres que lo contagiaron a las granjas, según un comunicado de la CE.




