
Pues bien, siguiendo el ejemplo del Liverpool, o más bien la inercia de la tradición, una vieja canción montañesa, un cántico entonado en familia por muchas generaciones de cántabros, una copla imprescindible en cualquier buena excursión que se precie, lleva camino de convertirse en el himno del Racing de Santander. Un himno de la afición que, tarde tras tarde, va cobrando mayor protagonismo en las gradas de los Campos de Sport del Sardinero.
El 'Ayer te vi que subías' no habla de fenómenos meteorológicos ni de caminar solo o en buena compañía. Describe simplemente una estampa típica del Santander antiguo, de sayas blancas y pañuelos de seda y de las propiedades del agua de la fuente de Cacho, ésa que está en el comienzo de la Avenida de Antonio Maura, cerca de Los Pinares.
Este 'Ayer te vi que subías' comenzó a cantarse durante la Feria de Santiago, generalmente al último toro de cada festejo, por las peñas locales. Dicen que al anterior alcalde, Gonzalo Piñeiro, le gustaba mucho este detalle. Con el tiempo, la canción se fue incluyendo en el repertorio de las peñas racinguistas y hoy en día, jóvenes y por supuesto mayores, la corean al unísono en la gradas del estadio en el que el Racing viene triunfando esta temporada. Por si alguien aún no conoce la letra completa, ahí va:
Ayer te vi que subías,
por la Alameda Primera,
luciendo la saya blanca,
y el pañueluco de seda.
Dime dónde vas morena,
dime dónde vas salada,
dime dónde vas morena,
a las dos de la mañana.
Voy a la fuente de Cacho,
a beber un vaso de agua,
que me han dicho que es muy buena,
beberla por la mañana.
Dime dónde vas morena,
dime dónde vas salada,
dime dónde vas morena,
a las dos de la mañana.
Voy al jardín de Valencia,
a decirle al jardinero,
que me dé una rosa blanca,
que en mi jardín no las tengo,
Dime dónde vas morena,
dime dónde vas salada,
dime dónde vas morena,
a las dos de la mañana.
Por cierto, la fuente en cuestión necesita un poco más de cuidado. Se remodeló hace tiempo pero parece que no está bien. Que nunca camine sola.







