Ambos, tardan entre 28 y 45 minutos en cubrir el trayecto. Cuando FEVE ponga en marcha el 'puente' ferroviario, con trenes directos, el servicio va a permitir a Almudena y Carlos un ahorro de ocho y quince minutos en el desplazamiento. Tiempo para llegar más desahogados, tiempo para destinar a otras necesidades.
La operadora ferroviaria de vía estrecha no tiene cálculos de cuántos usuarios puede ganar con ese nuevo servicio, pero tiene la certeza de que «se va a incrementar la afluencia» de viajeros. Pero sí sabe que a diario unas 2.500 personas utilizan los autobuses entre ambas ciudades y que otros muchos cientos de personas se desplazan en sus vehículos particulares. Es, sobre todo, a estos últimos a los que FEVE espera ganarse: el mismo tiempo de viaje, pero sin riesgo de atascos en la autovía, ni semáforos, ni problemas de aparcamiento. Y un 95% de puntualidad.







