
Lombo recordó que hasta el año pasado en la oposición se examinaba con máquina de escribir, un método «obsoleto» y que ninguna Administración utiliza ya, por eso se decidió dar el salto. «Es un cambio cultural necesario para que los trabajadores tengan el nivel profesional que este Ejecutivo demanda», dijo.
Modernización
«Un Gobierno del siglo XXI no puede volver a la máquina de escribir, y eso lo deben entender los candidatos», afirmó. La directora general enmarcó el examen en el proceso de «modernización» del Ejecutivo, y opinó que es obligación de los empleados públicos «estar al día en tecnología».
Lombo confirmó que todas las reclamaciones presentadas por los estudiantes serán contestadas, pero que «en ningún caso» se anulará la prueba ni se repetirá la oposición.
«Lo que ha pasado con este ejercicio no tiene una trascendencia grave, el año que viene no habrá ningún problema porque la gente ya se habrá adaptado al cambio en el modelo de selección», destacó.







