
DATOS BIOGRÁFICOS
García-Gasco será, por tanto, el miembro de la comisión permanente del Episcopado encargado de «procurar que lo que se diga en la Iglesia, de palabra o por escrito (la doctrina), sobre el Evangelio salvador de Jesucristo responda de verdad a ese Evangelio tal y como lo entiende la Iglesia, la Esposa de Cristo a la que asiste el Espíritu de la verdad». «Dicho de otra manera: la misión de la Comisión doctrinal es promover la ortodoxia y velar por ella», reza el documento sobre este cargo insertado en la web del Episcopado.
La Comisión para la Doctrina de la Fe se reúne cinco o seis veces al año para deliberar y decidir las cuestiones propuestas en los planes pastorales y otras de su competencia ordinaria. Cuenta con la ayuda de una comisión teológica asesora, de la que forman parte 16 teólogos y filosóficos de las facultades y centros de estudios teológicos de toda España. Su función es asesorar a los obispos en todo lo que se someta a su consulta y se reúne, por lo general, dos veces al año.
Antecesores ilustres
La especie de 'policía doctrinal' que presidirá García-Gasco ha sido asumida en el pasado por relevantes miembros del Episcopado, entre ellos el presidente saliente de la CEE y obispo de Bilbao, Ricardo Blázquez, que se mantuvo al frente de esta responsabilidad durante tres trienios, y el vicepresidente saliente y arzobispo de Toledo, cardenal primado Antonio Cañizares.
El cargo que desempañará el cardenal de Valencia, una de las 14 comisiones episcopales o 'ministerios' de que consta la CEE, goza de una especial de relevancia, como lo demuestra que el actual Papa Benedicto XVI lo desempeñó durante décadas en Roma durante el mandato del anterior Sumo Pontífice, Juan Pablo II.
Junto a Antonio María Rouco Varela, que ha vuelto a presidir el Episcopado, y el cardenal primado de España, Antonio Cañizares, García-Gasco ha integrado el 'tridente' eclesiástico que con más dureza ha criticado diversas de las leyes promulgadas por el Gobierno socialista durante la pasada legislatura. De su ascendencia en el Episcopado da cuenta que fue el encargado, en julio de 2006, de organizar el V Encuentro Mundial de las Familias que tuvo lugar en la capital de su archidiócesis, Valencia.
Críticas al Gobierno
En la concentración por la Familia Cristiana, que se celebró en la madrileña plaza de Colón el 30 de diciembre, García-Gasco, junto a Rouco y Cañizares, se erigió en uno de los arietes contra la gestión del Ejecutivo de Zapatero, a quien acusó de fomentar una cultura del «laicismo radical» que, aseveró, «conduce a la disolución de la democracia». Enfatizó que el mencionado laicismo suponía un 'fraude' y un 'engaño', toda vez que «conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio 'exprés' y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes», en alusión implícita a la asignatura Educación por la Ciudadanía.




