
El mar incluso llegó por la fuerza de las olas a adentrarse en la urbanización próxima a la playa y hasta en el mismo centro urbano, abnegando las calles de barro y restos de basura. Los dos diques de acceso al puerto han resultado afectados. En el dique norte, conocido como La Barra, que había sido reparado el pasado año, parte del muro ha sido destruido. El de la playa, que también había sido reforzado hace unos cinco años, ha visto como el fuerte oleaje ha provocado grandes vías de agua arrastrando gran parte de las enormes rocas que protegen la zona.
Además, las instalaciones de la playa de Merón, afectadas por el temporal del pasado mes de diciembre, han sufrido en esta ocasión daños aún mayores. Las pasarelas de madera de los accesos principales a la playa prácticamente han desaparecido. Las duchas y lavapiés que había respetado el temporal de diciembre han quedado inservibles. Toda la zona del aparcamiento y en la urbanización próxima ha quedado cubierta de barro y restos de basura arrastrados por el mar. Pero una de las mayores preocupaciones ayer era que el cauce del pequeño río Merón que desemboca en la playa se había visto totalmente cubierto por arena arrastrada por el oleaje.







