
Más allá, María Heras, una de las propietarias del bar 'El Parque', muestra los graves desperfectos que el mar ha causado en el local y su contrariedad porque «acabábamos de reformarlo y mire...». Y la verdad, mirar da grima.
Y a escasos 30 metros, Miguel Ángel Gutiérrez, propietario del 'Cormorán', saca la cara optimista a tan comprometido momento -«podría haber sido peor»- mientras recuerda: «el año pasado el mar se llevó el kiosko de 'La Mari'... Y en el año 1965, tres años después de que yo abriera, los sifones aparecieron en el campo de fútbol... Ya le digo, esto es lo de siempre».







