
Una de las zonas más afectadas por el fuerte oleaje fue el pabellón de actividades náuticas, en el que el agua derrumbó el tabique frontal, lo que permitió que el agua entrase con facilidad al pabellón, rompiendo palazones, embarcaciones de la escuela y todo tipo de material deportivo. Asimismo, el agua arrancó 120 metros de barandilla del Paseo Lolín, arrastrando árboles, bancos, jardinera, baldosas; ocasionó daños en tres coches y provocó inundaciones y destrozos en el Hotel Miramar, el centro musical García Basoco y en la Casa de la Naturaleza.







