
En este lugar, la marea destrozó y se llevó por delante el último tramo de carretera que conecta con el embarcadero de la 'barca de Santoña'. El mar inundó la explanada, se llevó el asfalto, la llenó de arena, destrozó muchos metros cúbicos de dunas e inundó los dos asadores-restaurantes del lugar, 'Tiburón' y 'Barlovento', de forma especial éste último.
Otro tanto sucedió con gran parte del paseo marítimo que bordea la playa en su último tramo. El agua rompió dunas, destrozó el mobiliario urbano, se llevó las pasarelas de madera, levantó las losas de hormigón del suelo en una gran superficie y llegó a inundar las calles próximas a la del Doctor Mowinckel.
Tampoco se libraron las instalaciones de la Cruz Roja, al principio de la playa Salvé. La base se inundó por tercera vez en 12 meses y sufrió graves destrozos. También en ese lugar tuvo que intervenir la excavadora del Ayuntamiento para tapar los enormes socavones que provocó la marea.
Las obras de construcción del futuro nuevo puerto de Laredo fueron también afectadas. De igual forma que sucediera a finales de 2007, el agua se cebó con el espigón, derrumbó muchos bloques de los allí depositados y causó daños, aunque al parecer de mucha menor importancia que la vez pasada. En el momento de cerrar esta información, los técnicos aguardaban a que las condiciones mejoraran para poder evaluar los daños.
También cabe señalar que el temporal taponó la desembocadura del río Mantilla, que ayer mismo fue restaurada. A preguntas de este periódico sobre los restos de la vieja carretera que bordeaba la playa, el primer teniente de alcalde y responsable de Obras, Ángel Vega, manifestó que el Ayuntamiento realizará el máximo esfuerzo por intentar recomponer los daños de cara a la próxima Semana Santa. Ya que la zona afectada pertenece a Costas, será éste organismos el que conceda los pertinentes permisos para que el Consistorio actúe.







