La entrada en vigor del PGOU necesitará en su momento la aprobación de la Comisión Regional de Ordenación del Territorio y Urbanismo (Crotu), un órgano controlado por el Ejecutivo. Este trámite puede suponer un nuevo episodio de conflicto. El Gobierno regional estima que el PGOU contempla un excesivo nivel de edificación que condicionaría el planeamiento urbanístico de la capital, de modo que podría paralizar su tramitación en la Crotu pero esa decisión supondría también un freno a los proyectos de La Remonta y de la nueva sede del Gobierno diseñada por Rafael Moneo.




