
Por la mañana se sucedían las 'enhorabuenas' a los representantes más activos en esta lucha, entre ellos Patricia Bárcena. Se consiguió lo fundamental, «mantener el proyecto educativo. Aunque tengamos que llevar a nuestros hijos a San Román, la mayoría de los que nos embarcamos en esto seguiremos, porque hemos estado unidos todo este tiempo por un motivo de peso: La educación de nuestros hijos».
Hoy, martes, firmarán un acuerdo con la Compañía de María (propietaria del colegio) y, después, el Ayuntamiento de Santander hará lo propio con el convenio urbanístico para desarrollar los terrenos de Vía Cornelia.
El acuerdo contempla que el futuro colegio de San Román tenga unas instalaciones iguales o mejores que las actuales, que se mantengan los puestos de trabajo, las plazas escolares y que se concedan descuentos para comedor y transporte. Además, se renovará el concierto con la Consejería de Educación por cuatro años más (2009-2013) y, en el caso de haber un nuevo titular, éste tendrá que realizar otra renovación, con lo que se aseguraría la continuidad de la actividad educativa. Así las cosas, «ya podemos descansar», decía Bárcena.
Las profesoras Pilar Bolado y Maribel y Luisa Villazán, también valoran «estupendamente» el acuerdo, «hemos pasado de no tener trabajo a tenerlo. Y no nos importa ir hasta San Román, mientras podamos aparcar».
«Gracias a los padres, menudo trabajo han hecho, al director, al jefe de estudios...», se escuchaba ayer a las puertas del centro.
No todas las opiniones van en la misma dirección. Algunos padres, propietarios de negocios y vecinos no entienden «por qué hay que construir un colegio nuevo si ya tenemos éste» y buscan razones: «Quieren un Santander libre de colegios. Sólo quedará La Salle y Salesianos. Mientras caiga dinero en los bolsillos seguirán desapareciendo», decía en 'el bar de Manolo' Alejandro Leal, padre de un alumno. «Pero si no hubiésemos luchado por el colegio nuevo de San Román, ni uno ni otro», añadía Sonia González.
Nadie niega que la solución vino rauda. Desde que hace dos meses se comenzó a hablar de la construcción de un nuevo colegio el Ayuntamiento de Santander consiguió cerrar un convenio urbanístico en tiempo récord para recalificar el terreno de Vía Cornelia sin perjudicar a la comunidad educativa.







