
Los tebeos de nuestra infancia
Tras el éxito obtenido en 2004 por el libro 'Cuando los cómics se llamaban tebeos', una semblanza histórica de la Editorial Bruguera entre los años 1945 y 1963, aparece la esperada segunda parte de este estudio. 'Los tebeos de nuestra infancia' está de nuevo firmado por el barcelonés Antoni Guiral (1959) y publicado por Ediciones El Jueves, completando el análisis de la famosa editorial catalana entre 1964 y 1988, fecha de su cierre definitivo.
El libro analiza con un estilo ameno y accesible el devenir de la casa editora de Mortadelo, Las Hermanas Gilda, Carpanta o Zipi y Zape durante los mencionados años, justo después de su edad dorada en el sentido creativo y artístico. Es decir, cuando en el culmen de una expansión empresarial casi monopolística, el volumen de la oferta conduce a la paulatina sobreexplotación de personajes, autores y títulos. Lo que unido a una política continuista incapaz de apostar por la renovación motiva una inexorable decadencia que comienza en el ocaso de los años 70, sin que lo evite la incursión en distintos géneros o formatos ni la participación de nuevas generaciones de autores. Todo lo cual no es óbice para que este periodo viera nacer algunas de las mejores creaciones de veteranos como Raf, Segura, Vázquez, Alfons Figueras o Martz-Schmidt, además de la incorporación de jóvenes creadores como Jan, Rovira y Jaume Perich. Es también en estos años cuando surge un cúmulo de personajes inolvidables, entre ellos 'Pepe Gotera y Otilio', 'Sir Tim O´Theo', 'Pepe el Hincha', 'Rompetechos', 'Pitagorín', 'Anacleto', 'Lily' o 'Superlópez'. Por ello, la segunda mitad del libro se dedica a glosar las principales series aparecidas en aquella época tanto como la biografía de los autores que la protagonizaron.
Una obra necesaria
'Los tebeos de nuestra infancia' es un volumen de 360 páginas y gran formato repleto de valiosa documentación gráfica, una edición muy cuidada que además incluye un DVD con abundante material adicional. El libro sin duda recorre una época que se halla estrechamente unida a la niñez o adolescencia de innumerables lectores que conservan ilusionados recuerdos de aquellos inefables personajes de papel. Por lo que no extraña la gran repercusión popular de esta obra, como demuestra el hecho de que, al igual que el volumen anterior, no haya tardado en agotar su primera edición mientras la editorial prevé ya el lanzamiento de una segunda.
Antoni Guiral es un autor cuya trayectoria profesional sobrepasa ya las dos décadas. Ha colaborado en publicaciones como Cimoc, El País, Neuróptica, De la Historieta , El Jueves, Slumberland, U y Volumen, desarrollando además una nutrida actividad como conferenciante, responsable de cursos y comisario de exposiciones para instituciones de diversa índole. Entre sus principales obras monográficas se encuentra la ya mencionada primera parte sobre la Escuela Bruguera pero también 'Terminología de los Cómics', 'El Gran Libro de Mortadelo y Filemón' y los doce tomos de la colección en curso 'Del tebeo al manga. Una historia de los cómics'. A lo que sumar su faceta como guionista, en la cual ha colaborado con dibujantes como Pedro Espinosa, Jesús Redondo y Fernando Rubio.
Durante el año 2007 'Cuando los cómics se llamaban tebeos' fue elegido como mejor Obra Teórica por los Premios de la Crítica mientras que el propio Guiral obtuvo el galardón a la Mejor Labor Divulgativa que otorga el Salón Internacional de Barcelona como reconocimiento a una trayectoria global.
El Hombre Enmascarado
De la ilusión y la nostalgia también nace el último libro de la colección Sin Palabras, 'El Hombre Enmascarado (En el sendero)', publicado por la editorial Sins Entido . Ángel de la Calle es el firmante de esta monografía que estudia con todo detalle la cronología editorial y argumental del personaje creado por Lee Falk y Ray Moore para la prensa norteamericana en 1936. 'The Phantom' es el nombre original del justiciero de la selva cuya leyenda se perpetúa de padres a hijos desde hace cinco siglos para fomentar la creencia de su inmortalidad. Peligro y misterio envuelven las aventuras de un héroe singular con una novia eterna, Diana Palmer, y una mitología propia: su mascota lupina, los feroces pigmeos Bandar, la Cueva de la Calavera
El dibujante Wilson McCoy sucedió a Moore en 1943 y Sy Barry se encargó de la tira desde 1961. De la Calle no oculta su fascinación por el personaje que inundó de magia y misterio los días de su infancia y al que parece haber seguido fiel durante muchos años. Pero ello no es óbice para que en esta monografía señale con ironía los errores, contradicciones e inconsistencias de una de las series más longevas y famosas de la historia del cómic. El libro contiene abundantes imágenes, siempre significativas y aderezadas con oportunos comentarios que aportan información suplementaria. Y finaliza en un apéndice con la necesaria documentación sobre la tebeografía, filmografía y bibliografía esenciales del personaje.
La colección Sin Palabras también acaba de lanzar otros dos títulos, sendos estudios biográficos de Carl Barks y Héctor Oesterheld, respectivamente escrito por Alfons Moliné y por Judith Gociol y Diego Rosemberg. El asturiano De la Calle es igualmente responsable de un libro centrado en la vida y obra del creador de Corto Maltés, 'Hugo Pratt. La mano de dios', mientras que como autor de historieta ha publicado los álbumes 'Modotti' y 'Diarios de Festival' además de la serie 'Mar y Mari'.
Viñetas sevillanas
El especialista y teórico del medio Manuel Barrero (1967) ha publicado un valioso trabajo de investigación sobre la historieta sevillana durante los años de la República y el franquismo en el número 26 de la revista editada por el Círculo Andaluz de Tebeos. El director de la weblog Tebeosfera y autor del libro 'Barry Windsor-Smith. La mirada infinita' realiza en estas páginas un recorrido temporal que se inicia a principios del siglo XX, pasando por los dos mandatos republicanos y la guerra civil, para finalizar en los largos años de la Dictadura. En ellas desvela numerosos nombres y publicaciones imprescindibles para entender el desarrollo del cómic en la capital andaluza.







