
EN DATOS
En realidad, esta nueva propuesta, testimonio, reflejo y ejemplo significativo de coleccionismo privado, los fondos de la Colección cántabra Pecar, constituye la segunda producción que afrontan conjuntamente el Ayuntamiento de Santander y la Consejería de Cultura del Gobierno regional, bajo la dirección artística de la pinacoteca de la calle Rubio. Tras 'Experiencias 2', muestra exhibida en los últimos meses, la exposición 'Atemporalidad', inaugurada ayer, representa en contenidos, organización y propuestas un guiño al futuro centro de arte contemporáneo que las instituciones han proyectado como ampliación del actual museo, tras la unión de sus respectivas colecciones. No obstante, aún no han ratificado su colaboración en el correspondiente convenio.
Los fondos que conforman la exposición temporal del Museo, planteada como un símbolo de la nueva y más ambiciosa etapa que emprende la institución, son propiedad de Pepa Iriarte y Carlos Vallejo. Ambos son los artífices de una colección privada que atraviesa un mundo creativo plasmado en obras, piezas y creaciones de pintura, escultura, fotografía y video, y que lleva implícita una panorámica representativa de las artes audiovisuales y de algunos de sus principales artistas. El concejal de Cultura, César Torrellas, que presentó la muestra en nombre de las instituciones, subrayó el hecho de que 'Atemporalidad' revela «la apuesta por la calidad y ratifica la mirada de futuro del museo», al tiempo que es una demostración de la inquietud artística plasmada por una colección privada «originada e impulsada desde Santander». Torrellas calificó la exposición de «brillante proyecto de arte contemporáneo nacional e internacional que exhibe ideas de especial relevancia y significación». El matrimonio Iriarte/ Vallejo inició en 1994 su colección que hoy en día está integrada por más de un centenar de obras. El punto de partida estuvo en simples razones pragmáticas, pero la colección creció fruto de sus viajes, visitas a ferias, visiones, estudios, recorridos, conocimientos, reflexiones, respuestas emocionales y una permanente atención al hecho artístico.
La colección Pecar habitará en dos plantas del museo hasta mediados de junio a través de una selección «muy personal, particular y conceptual», en la que prima una «copiosa e interesantísima» representación audiovisual, y en la que en todo momento se refleja la personalidad de los coleccionistas. Salvador Carretero, director del museo y comisario de esta muestra, aseguró que la Colección Pecar «desborda pasión por todos sus poros y sus obras están dotadas de una gran fuerza estética y conceptual».
Carretero comentó que tras el epígrafe de 'Atemporalidad' se subraya la importancia de una colección que está por encima de territorios, geografías e incluso nombres. Por supuesto, caben en ella «posos generacionales, pero la idea es que el arte, el gran arte, trasciende el tiempo, las formas, los signos, e incluso, los soportes».
Más apoyo
Pepa Iriarte dijo que las obras de la colección son un referente de la educación que han recibido y de lo que han vivido. Particularidad, personalidad y pasión se funden en un espejo vivo de los coleccionistas, para los cuales el arte en su vida es «como el motor de todo lo que hacemos». Iriarte demandó más apoyo y atención para el arte contemporáneo y, en especial, deseó que llegue a buen puerto el proyecto de un centro específico. Vallejo sostuvo que «muchas veces los artistas no reciben el apoyo suficiente por parte de los comisarios de las exposiciones, ni de las galerías. No tienen el peso específico que poseen en otros países».
En sus reflexiones sobre esta propuesta Roberto del Río Cortázar apunta en el catálogo que la elección de las distintas obras que componen la colección Pecar «viene motivada por una especie de fuerza estética y conceptual que se añade a la propia expansión del autor de la colección, que ciertamente está dominada por imágenes, y que indudablemente, se traslucen como el resultado de un particular punto de vista, y de un periodo en el tiempo muy concreto». El indiscutible acierto de Pecar reside, -apunta- en que «cada pieza no es abandonada a lo contingente, sino que en su consecución crecen desde el interior en función de un desarrollo que no altera el conjunto».
En la muestra se pueden contemplar creaciones de artistas, entre otros, como Gregor Schneider, Jonathan Hernández, Carsten Höller, Candice Breitz, Elger Esser, Toni Oursler, Vik Muniz, Neto, Alberto Peral, Hernández Díez, Lisa Ruyter, Suling Wang, Alberto Peral, Juan Muñoz, Damián Ortega, Jorge Pardo y el santanderino Juan Uslé.







