Tampoco el silencio o la concentración son valores en alza. Por contra, oigo mucho ruido de tacón alto y sé de gentes enganchadas a los cybercafés. Apenas se cruza una con nadie que lleve un libro en la mano. En este contexto, la Consejería de Cultura prepara la apertura, por fin, de un Archivo Histórico y una Biblioteca Regional. Cuando el Gobierno central entregó las llaves al regional, sentí cierto escalofrío al ver a Agustín Ibáñez y a Francisco Javier López Marcano. Estaban contentos como dos niños con zapatos nuevos con ese pedazo de edificio de la calle Marqués de la Hermida. Me entró una duda.
Porque ahora que se habla tanto de la brecha digital, a mí me da por pensar en la brecha contraria: en la cantidad de personas que viven en lo virtual y de espaldas al inmensísimo placer de la lectura. Pero nuestros gobernantes están llenos de fe, y se vuelcan con una instalación superlativa en la que abundarán los volúmenes con páginas ¿que se podrán leer¿.
Prefiero verle el lado bueno a todo. De hecho, estoy deseando que se acelere el cambio climático para ir en sandalias doce meses al año.... Pero, por positiva que me ponga, creo que al Gobierno de Cantabria le costará Dios y ayuda hacer que los ciudadanos 'quieran' a este nuevo espacio. Que vayan, entren, se sienten, busquen un título y lean. Qué abstracción. Demasiado aburrido para estos tiempos. Y sigo en la duda: ¿Nos habremos gastado un dineral en un lugar que sólo gustará a cuatro seres marginales?. * PERIODISTA







