
Sin embargo, las embarcaciones deportivas y recreativas no serán las únicas usuarias de la futura dársena, si finalmente la infraestructura se lleva a efecto por aconsejarlo así los técnicos de la Universidad de Cantabria. Y es que en Noja existen media docena de pescadores profesionales que, a bordo de pequeñas motoras, se dedican a la pesca de nécoras, centollos, jibias y otras especies de temporada. Algunos de estos pescadores combinan esta actividad con otras, pero el resto se dedica a la pesca como única ocupación profesional.
En la actualidad, las embarcaciones utilizadas para estas labores se echan al agua y se recogen a diario, a través de la playa y mediante vehículos y remolques. En el futuro, podrán disponer de un espacio propio dentro del puerto.







