Roberto Gallegos y Francisco Barquín se han encargado, respectivamente, de la dirección escénica y musical de esta obra, que recurre en su puesta en escena a formas de expresión tan actuales como el graffiti, la animación audiovisual y la moda más rompedora.
Alumnos y profesores de la escuela presentan este 'Oliver' enmarcado en una practica escénica integrada en el programa de educación de la escuela. En la adaptación del musical, que cuenta con la colaboración de todo el profesorado del centro, sus protagonistas son alumnos tanto de la unidad infantil como del taller de teatro en inglés, de los grupos juveniles, básicos, de ingreso y de 1º y 2º de interpretación.En este montaje, Oliver, tras el accidente en el que perdieron la vida sus padres estudia en una residencia de férrea disciplina. Los alumnos no entienden que para formarse como personas necesiten pasar hambre a pesar de lo que digan 'El Cuervo y Julia, la cocinera'. El protagonista en un acto heroico para sus compañeros se atreve a pedir más comida y como resultado es encerrado en una estancia insalubre. Tras la amarga experiencia decide huir para lo que tiene que encontrar la forma de eludir la extrema vigilancia que hay en el centro... La Escuela, que siempre ha considerado al teatro musical como un género «integrador y formativo», ha producido anteriormente espectáculos como 'Casting', 'Despacito, paso a paso', 'Y los sueños..'.




