
En resumen que todos los que se pasaron a alguna hora del día por esta nueva área de la ciudad se encontraron un gran 'ambientazo' que invitaba a disfrutar del recinto.
Entre los asistentes estuvo el alcalde de Santander, Íñigo de la Serna, y alguno de sus concejales, como Carmen Ruiz, de Parques y Jardines, que no perdió ni un detalle de la plantación de árboles: cuatro magnolias de hoja caduca y dos parkinsonias, o César Torrellas, de Ocio, que aprovechó para subirse a uno de los 'segway' y recorrer todo el parque. Pero sin duda, los que más disfrutaron de las actividades fueron los niños. Bastaba verlos para adivinar los pucheros que iban a poner a sus padres la hora de regresar a casa.
Carril-bici
La nueva fase del parque de Las Llamas ofrece otros 125.000 metros cuadrados de ocio y esparcimiento a los santanderinos hasta completar una superficie de 309.173. Cuenta con grandes espacios verdes, sendas peatonales, carril-bici, nuevos viales de comunicación y un nuevo estanque. La ampliación ha supuesto dar continuidad al carril bici, que da toda la vuelta al recinto, así como al humedal, con la instalación de dos nuevos puentes. Además, en el extremo opuesto a la entrada al parque se ha instalado una nueva zona de juegos, destinada a un público menos infantil que la situada junto a la futura cafetería.
Este área es de aventura y cuenta con un pequeño rocódromo y un original enramado de troncos de los que cuelgan los columpios, flaqueados por dos abultadas montañas de grijo cubierto por una tela metálica.








