Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Sociedad

PIEDAD PEREDA. PROMOTORA DEL HOMENAJE
«Mi madre quería morir al tiempo que mi padre»
18.05.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
«Mi madre quería morir al tiempo que mi padre»
Gregorio Pereda, engrasador del barco.
Piedad Pereda Muñoz, promotora del homenaje que se rendirá en la villa de Muros a las víctimas del 'Bonifaz', tenía once años cuando perdió a sus padres. Era la penúltima hija del matrimonio formado por Gregorio Pereda y Ángela Muñoz que tuvieron cinco hijas, María del Carmen (19 años), Ángela (17), Jesusa (Susi), 13, Piedad (11) y Milagros (7) y vivían en un piso de La Reyerta, en Peñacastillo.

Piedad hizo recientemente un llamamiento a los familiares de la tripulación del petrolero a través de los medios de comunicación para que acudan a Muros. Ella reside temporalmente en Burgos y desde su casa a través del teléfono va desgranando la historia familiar.

«Mi padre era el engrasador del 'Bonifaz'. Nosotras le veíamos de año en año, cuando venía de vacaciones a casa. En aquellos tiempos las mujeres iban al puerto en que el buque hacia escala para ver a sus maridos. Ellas, como zarpaba de Coruña en lastre para Cartagena, pidieron permiso al capitán para poder embarcarse e ir con sus esposos hasta ese puerto en lugar de hacerlo en tren».

La penúltima hija de Gregorio Pereda hace una pausa y musita «pero el destino estaba ahí»..., para añadir con voz firme «dentro de la tragedia que fue para nosotras perder a nuestros padres, que es lo más triste que te puede suceder, yo doy a gracias a Dios porque se fueron juntos» y es que, las hermanas Pereda Muñoz siempre oyeron a su madre decirle a su padre «¿Ay Gori!, estamos tanto tiempo separados que ojalá Dios nos lleve juntos». Y se cumplió. Gregorio acababa de cumplir 40 años y Ángela, 39.

Un tío que vivía en el mismo edificio informó a sus hermanas mayores del suceso al día siguiente de suceder. «Las tres pequeñas íbamos a la escuela. Nos llevaron a casa de los abuelos y allí nos dijeron que había habido un accidente y que no se sabía nada. A los diez días les dieron por desaparecidos». Su hermana mayor bordaba en casa y la segunda, Ángela, trabajaba en 'Saldos Arias'. Allí le fueron a buscar sus parientes. «Me quitaron la bata y me lo dijeron. Me dio un ataque de nervios y me llevaron a Camuesco, una cafetería que había en la Plaza Porticada. Allí me dieron una tila».

Un caramelo para cada día

Pasaron los años, las huérfanas del Bonifaz supieron por el testimonio de un superviviente que su padre se pudo salvar, pero fue al camarote a buscar a su mujer y perecieron juntos en la explosión. «El engrasador, Gregorio Pereda, al oir gritar a alguna mujer en los camarotes de babor se lanzó por el pasillo completamente en llamas».

Su madre, según Ángela, era «una persona muy moderna y muy amiga. Cuando marchó para La Coruña a reencontrarse con su marido dejó a su benjamina un caramelo por cada día que iba a estar fuera de casa, señalándole que cuando tomara el último regresaría a casa».

El calendario no se paró. Cada una de las huérfanas creó su propia familia pero en el corazón de las cinco hermanas había una asignatura pendiente «queríamos saber el lugar exacto del naufragio para lanzar unas flores cerca de donde yacen».

Internet les facilitó la tarea de forma sorprendente. Un marinero de Muros que perdió cuatro amigos en el siniestro del Bonifaz hablaba en su página web 'homesdepedraenbarcos depau' de que las familias que tuvieran naufragos en la Costa de la Morte se identificaran para no echar las redes en esa posición y «no molestar su descanso eterno».

Piedad exclama: «¿Y pensar que yo creí que ese sitio estaba olvidado!. Me impresionaron mucho las palabras de respeto de este hombre para nuestros difuntos». Ahí comenzó el intercambio vía e-mail de este gallego, Manuel Caamaño, con familiares de los desaparecidos del Bonifaz y así, lo que comenzó como una iniciativa de una familia, se ha transformado en un homenaje de Muros, en las rías altas gallegas, a todas víctimas.

La portavoz de las Pereda Muñoz no quiere que la tragedia del 'Bonifaz' se centralice en sus padres. «Todas las familias hemos sufrido mucho». Su única pretensión es que todos los familiares de las personas que dejaron en ese naufragio su vida asistan al homenaje. Y por ello facilita su móvil 689.061.054 y su dirección electrónica. www.hortensi52@hotmail.com
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de SOCIEDAD
más videos [+]
SOCIEDAD
Vocento
SarenetRSS