
La Fundación la integran los Gobierno de Extremadura y Cantabria, el Ayuntamiento de Santander, la Asociación de Veteranos de la Armada y la Asociación Cultural Santiago. Antes que esta entidad se constituyera, sus postuladores solicitaron un atraque. El entonces presidente del Puerto y consejero de Industria, Javier del Olmo, respondió con el silencio. Su sustituto, Christian Manrique, viene argumentando cada vez que se le consulta por esta cuestión que los técnicos están estudiando su viabilidad. En el pasado mes de marzo la Fundación envió al Puerto los planos de la fragata que este organismo solicitó como ampliación a la documentación aportada. Aún no hay respuesta.
El gerente y patrono de la Fundación, José Luis Fernández Terán y Pedro Ricondo, respectivamente, aseguraron a este periódico que «la Autoridad Portuaria nos está tomando el pelo y la Armada está teniendo una paciencia extrema». Su extrañeza es mayor por cuanto el proyecto es respaldado por el presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla; el que fuera jefe del Ejecutivo extremeño y uno de los 'barones' del PSOE, Juan Carlos Rodríguez Ibarra; el alcalde de Santander, Iñigo de la Serna y su antecesor y actual senador, Gonzalo Piñeiro.
El gerente de la Fundación Fragata Extremadura, y a su vez, presidente de la Asociación de Veteranos de la Armada, Fernández Terán recuerda que el proyecto cuenta asimismo con el beneplácito del que fuera ministro de Defensa, José Bono y de su sucesor en el cargo, José Antonio Alonso y del presidente de la Comisión de Defensa, Jaime Blanco.
«Del Olmo se opuso desde el primer momento porque desconoce lo que es un museo naval. Sería el primero en España», dijeron ambos y se preguntaron: «¿Con qué derecho el presidente del Puerto niega a Santander y a Cantabria este atractivo turístico que respaldan también comerciantes y hosteleros?». Inasequibles al desaliento la Fundación ha pedido nuevas entrevistas a las autoridades con la finalidad de que el proyecto llegue a buen puerto. La fragata, de 133 metros de eslora, permanece amarrada en un dique de la base de Ferrol.
Sobre su posiblke atraque en San tander, Pedro Ricondo, redactor del plan de acción del futuro Museo Fragata Extremadura, considera que el dique de Gamazo «reúne los estándares de seguridad necesarios para su conservación, ya que la fragata estará en seco apoyada sobre picaderos especiales que asegurarán la cubierta de varada».




