Diferentes estudios concluyen que un 30% de las mujeres carece de todo interés por el sexo; y otro 20% se queja de que sus relaciones no son placenteras. La mitad de la población femenina encuentra, además, muchas dificultades para llegar al orgasmo y el 25% es incapaz de alcanzarlo. Los datos corresponden a un estudio de la Asociación para la Investigación de las Disfunciones Sexuales en Atención Primaria, a partir de casi 6.200 entrevistas, 3.600 a varones y otras 2.599 a mujeres.
La disfunción sexual es un «problema muy relevante» en las mujeres de cualquier edad, aunque en la menopausia es cuando aparece con mayor frecuencia, según relató la especialista Rosella Napi, del Centro de Investigación de Medicina Reproductiva de la Universidad de Pavia, en Italia. Las mujeres consideran que la sexualidad es «una parte trascendente de su vida, necesaria para su bienestar físico y mental». Sin embargo, explicó, «a menudo no son capaces de entender plenamente que el final de la vida reproductiva provoca algunos cambios en su vida sexual».
No sólo físico
Con los años, disminuye el grado de excitación, de lubricación, la intensidad del orgasmo. Los cambios físicos suelen ir unidos a otros problemas ligados a la vida cotidiana. Las responsabilidades familiares, los hijos, el peso de la casa y el estrés que genera una vida en la que difícilmente pueden compatibilizarse los ámbitos laboral y doméstico acaban por minar la salud mental de buena parte de la población femenina.
El trabajo elaborado por los médicos de cabecera pone cifras al drama. El 6,6% de las españolas confiesa no tener deseos eróticos. El 6,4% sufre dificultades para la excitación y otro 6,3 los admite para llegar al orgasmos. La aversión sexual llega al 3,4% y el vaginismo, o imposibilidad de hacer el amor, castiga al 2,8%.




