
DATOS EL PANTANO
Limnógrafo
Perfil
La media de las precipitaciones horarias en el embalse en los últimos quince días, que prácticamente no ha dejado de llover, ha sido de 3,6 litros por metro cuadrado. Esta medida tiene su cota más alta el día 21 de mayo, entre las 12:45 y las 13:45 horas, que se registraron 8,2 litros por metro cuadrado. Aquel día las precipitaciones alcanzaron los 17,8 litros por metro cuadrado.
En enero, el pantano del Ebro almacenaba 342 hectómetros cúbicos, un 63 por ciento de su volumen total. Esta cantidad bastante alta para estas fechas, con un invierno muy seco, se debió simplemente a que el regadío disminuyó considerablemente durante los meses de verano y otoño del pasado año. El volumen del pantano a finales de marzo aumentó en 46 hectómetros cúbicos (72% de su volumen) debido a la nieve caída los días 23 y 24, unos 44 litros por metro cuadrado.
Nieve primavera, acompañada con el incremento de las temperaturas que no bajaron por debajo de un grado y superaron los 15º, provocaron un desnieve rápido con una punta de entrada el día 25 de 63 metros cúbicos por segundo. Esto contrasta con el caudal recibido durante muchos días de enero que fueron de 3 metros cúbicos por segundo. El último día del mes de marzo, el embalse recibía un caudal de agua de 14 metros cúbicos por segundo.
En mayo de 2005 el embalse se encontraba al 98 por ciento de su capacidad, 24 puntos por encima del porcentaje registrado en la misma fecha de 2003 y 2004. El pantano también alcanzaba casi el lleno en el 2001, que junto al 1993 y el 2005, han sido los años cuya ocupación ha batido récord. Al contrario que en 2002, y siempre como referencia el mes de mayo, cuando el pantano estaba a la mitad de su capacidad real, descendiendo al 26 por ciento en el mes de agosto, un año histórico en que los lugareños no recuerdan cotas tan bajas. La retirada del agua dejó al descubierto una geografía inusual en la zona y casi desértica en algunas orillas.







