
El mito de José Tomás sigue creciendo. El pasado 5 de junio cortó cuatro orejas en su vuelta a Las Ventas después de seis años. Este domingo, diez días más tarde de esa mítica faena, el matador protagonizó una tarde de sobresaltos que remató con la cara cubierta de sangre. Tomás se jugó la vida y cortó una oreja a su primer toro y dos a su segundo, que le cogió en varias ocasiones.
Después de matar al segundo y recoger el trofeo, dio la vuelta al ruedo y ante un público entregado y emocionado, entró por su propio pie a la enfermería.
Parte médico
Según reza en el parte médico emitido por el doctor Máximo García Padrós, en la enfermería del coso madrileño se le operó de tres heridas por asta de toro, «una de cara anterior en el tercio superior del muslo derecho con una trayectoria de 20 centímetros que causa destrozos en el músculo abductor; la segunda en la cara interna de la rodilla derecha de 5 centímetros de extensión y la tercera en la cara anterior del tercio inferior de la pierna derecha. Pronóstico grave que le impide continuar la lidia. Es intervenido en la enfermería de la plaza y trasladado a la Clínica La Fraternidad».
Las heridas impidieron a José Tomás salir a hombros por la Puerta Grande. Consciente de lo que había pasado en el ruedo, abandonó frío y en silencio la plaza por una puerta que no le correspondía, la de la enfermería. El diestro, de 32 años, no podrá acudir a su prevista cita de Alicante el próximo 22 de junio, pero si no hay complicaciones estará de nuevo en las plazas en dos semanas.
Al entrar a la enfermería, José Tomás , tras levantar las dos orejas, herido grave pero con suma tranquilidad, caminando por su propio pie, miró a su alrededor para decir «esto ya lo conozco», recordando otras cornadas que sufrió en el pasado en la misma plaza.José Tomás está considerado como una de las figuras del toreo más importantes de todos los tiempos por su arte, valor y exigencia.




