PROTAGONISTAS

No hay duda de que Bohlen conoce el mercado discográfico, pero le pierden las formas. ««¿Qué te diferencia de un cubo de m...?», ha llegado a preguntar a uno de los aspirantes a estrella. Ante el silencio, decidió responderse a sí mismo: «¿El cubo!». A los actores les gusta desearse «mucha mierda» antes de subir al escenario, pero éste no era el caso.
Con perlas así, el asunto ha terminado en multa. 100.000 eurillos, que deberá pagar la RTL, la cadena que emite el programa, por haber permitido semejante falta de decoro. «Que comportamientos de esta índole se presenten como normales desorienta en su educación a los niños menores de 12 años. La televisión debería fomentar la tolerancia y el respeto», señala el auto.
Es cuestión de clase. A Groucho le preguntaron en una ocasión sobre una obra de teatro. «He disfrutado mucho con ella, sobre todo durante el descanso». En cambio, las estridencias de Bohlen casi derivan en una pelea con otro jurado, el año pasado. El replicante compañero fue despedido para proteger al figura, que como Risto consigue subir la audiencia del programa. ¿Pasará lo mismo en España?
El martes, las banderillas que vienen repartiéndose Mejide, Noemí Galera y Ángel Llácer tornaron en auténticas pujas de castigo. Qué decir del enfrentamiento con los triunfitos, que hartos de que les toreen han comenzado a lanzar derrotes a la menor oportunidad. Aprovechando una valoración el hombre de las gafas oscuras se sinceró: «Te voy a confesar algo que no tiene nada que ver contigo. Yo sinceramente estoy muy harto de este concurso, de tanta tontería, de tanta Academia, de tanta prepotencia y, sobre todo, de tanta estupidez Como eres un tipo humilde y sencillo te lo voy a decir sin miedo a exagerar (...) ¿Bravo! Me había preparado muchas más cosas porque creo que merecéis un respeto, (...) tenía muchas más cosas que decirte, pero no voy a añadir nada más porque no quiero que los payasos se rían de uno».
Poco después, le pedía a Galera que le «eximiera» de cumplir el contrato que le liga a Gestmusic, ya que ella «considera que hago mal mi trabajo». Risto quiere que le nominen, aunque no parece que el enfrentamiento pueda terminar a la alemana. Quizá todo responde al guión para mantener la audiencia o será que las cadenas van a tomar ejemplo del gran Marx. El bigotudo estaba convencido de que la televisión favorecía la cultura: «En cuanto alguien la enciende, me voy a la biblioteca a leer un libro».







