
Desde aquella llamada, ayer a mediodía, no tiene noticias -al cierre de esta edición se desconocía si el joven figuraba entre las víctimas mortales del siniestro-.
Esa misma angustiosa incertidumbre vivió durante unas horas Fernanda. Su hermana gemela era otra de las pasajeras y también la había llamado antes del despegue para avisarla de que se retrasaría. Eso pensó «al ver que se encendía una luz roja en el aparato», le contó.
Poco después Fernanda encontró a su hermana entre los heridos en el hospital Ramón y Cajal de Madrid. La mujer, trabajadora del Samur, sufrió múltiples abrasiones y fractura de costilla y pierna y fue operada por la tarde. Viajaba con su marido, también herido, y su cuñada, de la que se desconoce el paradero.




