
-¿Sabe que competirá con Georgie Dann?
-Bien, yo sé que tengo mi público y él tiene el suyo. Él dijo una vez que la música es un gran abanico en el que pueden trabajar muchas personas. Y sí, hay muchos 'reyes del verano', mucha gente que se mueve en este tipo de canciones para cantar y bailar, y a todos hay que respetar.
-¿Cómo define a su 'contrincante'?
-Tenemos estilos parecidos. Él dice que es un gran músico, y sí, sabe jazz, toca el clarinete... Y no le gusta que le comparen conmigo. Yo asumo esta profesión con seriedad y me pagan por un trabajo bien hecho. Y nuestras canciones son parecidas, veraniegas, pegadizas, con bailecitos fáciles... Mis canciones las puede bailar un niño de dos años y una abuela de noventa.
-Más allá del verano, es el 'rey de la fiesta'.
-Me llaman más así porque yo trabajo todo el año. Escuché por primera vez el término 'canción del verano' cuando llegué a España. Pero 'Bomba' se canta también en invierno, en carnaval...
-¿Y cuál es la canción de este verano?
-Hay un gran problema, no tanto de músicos o de canciones, como de discográficas, por el pirateo, porque ya no hay programas especializados... Es más difícil decirle a la gente «mira, este es mi nuevo tema, 'Chispún'», cuando antes sí que podía. Por eso me metí en Gran Hermano VIP. Me expulsaron, sí, pero logré lo que quería y salí con un disco y conseguí que sacasen mi 'Paquito el chocolatero' por televisión.
-¿Y qué parte de su personalidad descubrió en Gran Hermano?
-Soy un tipo normal, como cualquier otro, que trabaja, se pone su disfraz y sale a divertirse al escenario. En mi vida normal no llevo túnicas ni soy estrafalario. Y me enfado, tengo alegrías y lloro como todos. No hay nada de excepcional en ser cantante.
-¿Existe el fenómeno 'King África'?
-No sé si existe, hay gente a la que le gusta Sabina, Serrat o el que sea, y gente a la que le gusto yo. Pero de ahí a tener una horda de seguidores, no lo creo, eso es para Alejandro Sanz.
-¿Qué es lo más bonito que le han dicho?
-Uno me dijo: «Mire, no vengo para pedirle un autógrafo ni hacerle una foto, es para decirle que jamás me compraré un disco suyo pero que seguiré yendo a sus conciertos porque es en los que más me he reído y divertido». La gente es tan agradecida que a veces no me lo puedo creer. Procuro disfrutar siempre con la música. Cuando me aburra o deje de creer en lo que hago me bajaré del escenario.
-Convenza a la gente para que vaya a su concierto y no al de Georgie Dann.
-Tengo una deuda pendiente con los cántabros, porque en Castro Urdiales se puso a llover con el tema 'Salta' y se fue la luz a la mitad. «¿A ver cuando vuelves!», me decían. Y aquí estoy. La gente me conoce y sabe cómo se lo va a pasar: Muy bien. Y quien quiera ir al de Georgie Dann, ¿por qué no?







