MUSICA

La cantata '100 años de Laredo en Flor' será interpretada por 57 coristas y 23 músicos de la coral 9/Canta Laredo y el Coro y Orquesta de Cámara de Cantabria Ataúlfo Argenta y ha sido compuesta por el laredano Jesús Manuel Piedra, director de Canta Laredo y presidente de la Asociación de Música de Cantabria (Amuca).
El recital, con entrada libre, servirá también para rendir homenaje al director musical cántabro Ataúlfo Argenta en el 50 aniversario de su muerte. A la cita está previsto que asistan los hijos del compositor de Castro Urdiales.
El compositor de la cantata, Jesús Manuel Piedra, explica que la obra musical fue fechada a principios de este año pero pensé que en los actos de este centenario no podía estar fuera la música. «Hablé con el maestro Rementería y decidimos poner en marcha la Asociación de Música de Cámara 'Ataúlfo Argenta'. La pieza está dedicada a mi padre, ganador seis veces de la Batalla de Flores, y en general a todos los artistas de la flor», dice. La letra de la obra recorre toda la fiesta de la Batalla, con alusiones por ejemplo a la primera carroza que se puso en la mar y a los fuegos artificiales que dan fin a las fiestas. Además, la cantata también hace referencia a todos los tipos de flor que se han empleado en las carrozas, como las margaritas, claveles o las hojas de magnolio, entre otras. La cantata está escrita para una orquesta de cuerda, trompetas, percusión, coro y solistas.
El director de la orquesta, José Ramón Rementería, señala que la cantata es «bella, fácil de escuchar, agradable y está bien estructura- da en cuanto a equilibrios de cuerda y otros instrumentos de percusión y de viento». La música desencadena 'la batalla' con un ataque vibrante, continuo y rompedor de las cuerdas hasta desembarcar en los motivos musicales principales que el coro desarrollará en la parte general de la cantata.
La orquesta estará formada por seis violines primeros, cinco segundos, cuatro violas, tres violonchelos, dos trompetistas, dos percusionistas y un contrabajo.
La cantata rinde un homenaje en una de sus partes a todos los laredanos que eran indianos, plasmado en unos «ritmos sudamericanos» que se complementan con unos contrapuntos de trompetas.
Tras la cantata, la orquesta de cámara 'Ataúlfo Argenta' ofrecerá un concierto en cuyo programa está integrada una pieza de Vivaldi, una serenata de Schubert y una danza húngara de Brahms.




