MUSICA

La iglesia de Santa María de Laredo volvió a llenarse, como ya sucediera recientemente en otras citas del verano musical, para seguir una cita dedicada a todos los artistas y carrocistas que han posibilitado la supervivencia de la fiesta popular de Laredo, declarada de Interés Turístico Nacional, al cumplir un siglo de historia. La exitosa puesta de largo, que incluyó un emotivo homenaje al director castreño Ataúlfo Argenta en el cincuentenario de su muerte, es el punto de partida del proyecto emprendido esta primavera por la Asociación de Música de Cámara de Cantabria 'Ataúlfo Argenta': la creación de un coro y una orquesta de cámara, cuya dirección artística recae en el maestro José Ramón Rementería, y el director y responsable del apartado coral es Jesús Manuel Piedra, director de las Primaveras Musicales Pejinas. La orquesta ofreció su concierto inaugural en la iglesia de Santa María centrado, además, en el estreno absoluto de una cantata dedicada al centenario de la Batalla de Flores, además de otras obras de Vivaldi, Schubert, Brahms, Beethoven
La actuación contó con la asistencia de los hijos del director castreño, entre ellos el también músico y artífice del programa 'Clásicos populares', Fernando Argenta. El alcalde de Laredo, Santos Fernández Revolvo, y miembros de la corporación, junto con diversos representantes de la Federación de Coros de Cantabria acudieron a la presentación. La Coral Canta Laredo, organizadora del programa, abrió el concierto bajo la dirección de Piedra con la interpretación de piezas de Zaninetti, Jáuregui y la popular laredana, 'Quien pudiera ser aire', con arreglos de María Jesús Camino. Las credenciales musicales de la nueva Orquesta de Cámara de Cantabria, se presentaron, bajo la dirección de Rementería, apoyado por la primer violín de la orquesta, Cristina Burgui, y el cello de Urtxi Díez.
Voces de Canta Laredo y del propio coro de la nueva formación, sumadas a los miembros de la orquesta, protagonizaron el momento álgido de la convocatoria.El estreno absoluto de la cantata,'Cien Años de Laredo en Flor', para solistas, coro mixto a seis voces, orquesta de cuerda, trompetas y percusión, pieza original de Piedra, completó con éxito la velada.




