SOCIEDAD
No obstante, la organización se muestra comprensiva y acata el argumento esgrimido por el PS de no respaldar el casamiento entre personas del mismo sexo antes de las elecciones de 2009 porque no la incluyó en su programa para esta legislatura.
La Juventud Socialista cuestiona también que los partidos a la izquierda del PS, promotores del matrimonio homosexual, no hayan buscado un consenso previo en la Asamblea Legislativa y les acusa de estar interesados más en perjudicar a los socialistas que en aprobar una nueva ley.
Aunque afirma entender la falta de condiciones para incluir el matrimonio homosexual en la agenda de la actual legislatura la JS se declara totalmente a favor de apoyarlo en el debate del 10 de octubre y asegura que seguirá empeñada en que el asunto figure en el programa electoral socialista de 2009.
Grandes divisiones
La legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo ha causado división entre los principales partidos políticos portugueses que rechazarán previsiblemente los dos proyectos de ley presentados por organizaciones minoritarias de izquierda, para su debate en la Asamblea.
El Partido Socialista, que ganó las elecciones de 2005 y aspira a no perder la mayoría absoluta en las de 2009, se mostró inflexible ante los planteamientos de su organización juvenil y decidió que no apoyará ninguno de los textos presentados a debate.
En el principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha) se reiteró también el ya declarado rechazo a los proyectos aunque en principio sus diputados, al contrario que los socialistas, gozarán de libertad de voto en el debate.
Izquierda y Los Verdes
La formación mas conservadora de la Asamblea Legislativa, el Partido Popular (CDS-PP), que se opone también a la aprobación de cualquiera de las dos propuestas, las consideró contrarias a la naturaleza jurídica del matrimonio.
Ambos textos fueron presentados en 2006 por el Bloque de Izquierda y Los Verdes, respectivamente, que hasta ahora no habían promovido su debate.
Representantes de los colectivos portugueses de homosexuales se felicitaron esta semana por ambas iniciativas y defendieron como modelo la legislación de España y la política que en ese sentido impulsó el gobierno socialista.




