Los compradores de una vivienda, garaje y trastero demandaron a la promotora, a través del bufete Aliona-Abogados de Santander, por el retraso en la entrega de su vivienda. Según la demanda presentada, la promotora se demoró más de cinco meses en la entrega de las viviendas. El contrato de compraventa establecía como plazo de entrega el 31 de octubre de 2005.
La sentencia condena a abonar a los compradores la cantidad de 2.200 euros en concepto de daños y perjuicios ocasionados por el retraso sin justificar.







