El Ayuntamiento de Torrelavega se encargará de la restauración y mantenimiento de la tumba de uno de los personajes ilustres que ha tenido la ciudad, el arqueólogo Hermilio Alcalde del Río (1902-1947). Fue la concejal de ACPT (Asamblea Ciudadana por Torrelavega), Esther García, quien hizo la petición a la Comisión Municipal de Hacienda; con el apoyo de todos los grupos se acordó proceder, con cargo al Ayuntamiento, la reparación y mantenimiento del túmulo funerario, y lo hará por respeto a uno de los prohombres que ha tenido la ciudad.
Hermilio Alcalde del Río inició su actividad arqueológica en 1902, cuando acompañaba a Augusto González de Linares a la cueva de Altamira. En 1903 comenzó por su cuenta la localización de gran número de cavidades de Cantabria, con arte rupestre, como la Cueva de Hornos de la Peña, Cueva de Covalanas, Cueva de La Haza, Cueva de Santián, Cueva de La Clotilde, Cueva de La Meaza y los grabados rupestres de Cueva de El Pendo.
Descubridor de cuevas
También trabajó en el oriente asturiano, donde localizó los conjuntos de pinturas y grabados de Cueva de El Pindal, Cueva de Mazaculos II, Cueva de El Quintanal, Cueva de La Loja o la excavación del Castillo de Peña Manil. Junto a H. Obermaier y P. Wernert descubrió la parte occidental de la Cueva de La Pasiega (galería C) en 1911. El volumen de información aportado por la investigación de Alcalde del Río es enorme, pero, además, publicó, en 1906, un libro sobre las pinturas y grabados de las cavernas prehistóricas de la provincia de Santander: Cueva de Altamira, Cueva de Covalanas, Cueva de Hornos de la Peña, Cueva de El Castillo, y más adelante, colabora en otras publicaciones como Les Cavernes de la Région Cantabrique, en 1911, junto a H. Breuil y L. Sierra. Esta última obra sigue siendo hoy un trabajo esencial sobre arte rupestre paleolítico en la zona Cantábrica.
Alcalde del Río excavó yacimientos paleolíticos como la cueva del Valle (Rasines), Hornos de la Peña y El Castillo, trabajos que fueron financiados por el Príncipe Alberto I de Mónaco y por el Institut de Paléontologie Humaine de París. Participó en la fundación de la Real Sociedad de Historia Natural junto con Lorenzo Sierra y Jesús Carballo.
A causa del estallido de la Primera Guerra Mundial Alcalde del Río abandonó la actividad arqueológica. Con su retirada, y la paralización de los trabajos del Institut de Paléontologie Humaine, la investigación prehistórica en Cantabria quedó prácticamente paralizada hasta muy avanzados los años 50 del siglo pasado.
Su fallecimiento, acaecido en Torrelavega, y su sepelio, en el cementerio de Geloria, constituyó una manifestación de dolor con miles de personas que acompañaron el féretro por las calles de la ciudad.