Buenas noches.
Es un honor y un orgullo recibir este reconocimiento tan emotivo por estar cargado de tanto esfuerzo y afectos y que agradezco a la Asociación de Empresarias, y en la persona de su presidenta, Dª Carmen Carrión, a toda la Junta Directiva.
También a las instituciones presentes:
Al Gobierno de Cantabria y a su presid. D. Miguel Ángel Revilla y vicepresidenta Dolores Gorostiaga.
Al Alcalde de Santander - D.Íñigo de la Serna.
Al Presidente de la CEOE -D. Miguel Mirones.
Y a los representantes de otras instituciones y agrupaciones como la Cámara de Comercio, entre otras, que nos representan a los cántabros y a los empresarios.
A Dª Beatrice D´Orleans, que no solo me honra con su presencia, sino que además es portadora de mensajes enviados por amigos y compañeros en la aventura y en el negocio de la moda.
Quiero dedicarle este momento a todos aquellos que siempre han creído en mi labor e iniciativa, ya desde muy niña…
En especial al mi madre, Carmen Gran. Una mujer carismática y emprendedora desde su infancia (yo diría que desde su primer minuto de vida) y que ha sido mi ejemplo y una fuente de la que aprendí no solo a ser empresaria, diseñadora o madre sino a ser mujer por encima de todo.
A mi padre y maestro, Lucio Herrezuelo, que tanta credibilidad le dio a mis inquietudes, sobre manera en mis primeros pasos, cuando aún no estaba definido mi lugar, ni mi implicación en el negocio familiar.
A mi familia…, a mis hijos y cómo no, a mis compañeros de trabajo, siempre tan cercanos e involucrados en lo que todos sentimos como nuestra empresa común, nuestra segunda familia.
Forman un equipo inteligente, laborioso, fiel y constante sobre el que he construido esta nueva realidad y su futuro.
Creo firmemente que los éxitos son producto de un buen trabajo en equipo y yo tengo la suerte de tener junto a mi a un equipo de gran talla profesional y mayor talla humana.
Ellos son el gran respaldo de mis proyectos y mi mayor apoyo moral.
Desde aquí todo mi agradecimiento y afecto, ya que la lealtad no se compra sólo con dinero, y menos en estos tiempos.
Abogo y creo en la especialización.
Es cierto que las oportunidades hay que buscarlas, no vienen solas, suelen estar fuera de nuestro ámbito. / no sólo buscarlas, hay que trabajarlas, amarlas. Así como se deben amar las dificultades del camino para poder sobrellevarlas.
Es necesario ser valiente y optimista para sumir el riesgo de ser empresario.
El empresario debe tener talento para asumir riesgos y talante para soportarlos…
Ese el camino más directo al éxito, lo que no significa que a veces no sea un camino largo y cargado de dificultad.
Beda Herrezuelo es el producto de una necesitad evolutiva. Nuestros comercios de Santander necesitaban un producto original, diferenciado, más personal que la oferta que existía en el momento de tomar esta decisión. Un producto que tenía gran demanda en el mercado internacional debido a la escasez de libertad a la hora de diseñar y sin embargo poca oferta.
Situaciones que se suelen dar en tiempos de crisis, ya que los directivos de las grandes firmas de moda suelen exigir a sus creativos y diseñadores que “sean comerciales" que procuren garantizar el éxito más o menos masivo del producto. Probablemente por el riesgo que conlleva lanzar en tiempos de crisis una colección. Algo que a la hora de ponerse a diseñar, ata la imaginación de quien debería tener la opción de dejar volar su imaginación con el fin de crear algo verdaderamente novedoso y atractivo.
Con respecto a la situación actual de crisis en los mercados occidentales, tradicionales y la apertura a nuevos mercados, de países con economías emergentes, la mayor distancia que nos separa de otros países y sus culturas es la física. Si podemos comunicarnos, si tenemos una lengua común, el resto de las diferencias nos unen, nos acercan, nos enriquecen… No nos separan.
Es lo que creo y lo que me mueve. Lo que me ilusiona y me pone en marcha.
Nuestra empresa analiza mi producto y los mercados donde creemos que puede interesar; lo ofrecemos y respondemos al interés demostrado. Pero todo tamizado por la ilusión y la libertad creativa.
Al iniciar un proyecto pensado, imaginado, soñado...revivo o quiero revivir la ilusión de mis padres sus afanes, sus anhelos, sus sueños.
El comercio surgió de la necesidad, se afianzó y extendió con la confianza y se convirtió en artífice de deseos.
Para el empresario, para el comerciante, satisfacer un deseo, proporcionar algo bello, bueno, duradero… Captar la lealtad y satisfacción de un cliente, es el rédito más seguro. El que permanece siempre desde el instante en que se hizo tuyo y te emocionó.
Nuestros ideales se imprimen irremediablemente en nuestras vidas profesionales.
Nunca es demasiado tarde para nada… qué rápido transcurre todo, cuántas cosas hechas y cuántas aún por hacer.
Habéis dado un premio al inicio, al emprendimiento, al comienzo del comienzo.
Así lo veo y así lo siento.
Muchas gracias a todos los que me acompañáis y habéis acompañado en este nuevo proyecto.