Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 25 mayo 2012

Economía

ECONOMIA

Las entidades argumentan que también tienen que velar por la rentabilidad del negocio y los depósitos de los clientes
12.12.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
El Gobierno presiona a la Banca para que dé créditos
Cartel que anunciaba hipotecas de larga duración en febrero de 2006. / ENRIQUE DEL RIO
El Gobierno intensifica la presión sobre las entidades financieras para que abran el grifo del crédito a empresas y familias. Ayer coincidieron en esa exigencia desde el presidente José Luis Rodríguez Zapatero al titular de Trabajo, Celestino Corbacho, pasando por el secretario de Organización del partido que apoya el Ejecutivo, el socialista José Blanco, quien llegó a amagar con «medidas extraordinarias» si la financiación no se agiliza. La Banca respondió a esa ofensiva asegurando que su vocación es «prestar dinero». El secretario general de la Asociación Española de Banca (AEB), Pedro Pablo Villasante, precisó que las entidades financieras están «muy acopladas a la economía», y por eso el crédito se desacelera en paralelo a la evolución de la actividad. La crisis provoca que haya «menos demanda solvente», observó.
Los datos refrendan esta tesis. Cuando el Producto Interior Bruto alcanzó una velocidad de crucero del 4% anual, el crédito llegó a rozar tasas de avance del 30%. Con el 1% de incremento que la economía todavía arroja este año, la financiación a otros sectores residentes muestra un crecimiento del 10% hasta septiembre en el subsector bancario y del 8,3% en el conjunto del sistema (bancos, cajas y cooperativas de crédito). Villasante reconoció que ese ritmo se habrá frenado en los dos últimos meses. «Pero aún se mantiene el crecimiento», dijo.
Defendió que las entidades «tienen que velar por su rentabilidad» y la de los depósitos que les han confiado sus clientes. Pero también expresó el deseo de que «el alivio de la rebaja de tipos llegue cuanto antes a nuestros deudores». «La bajada de tipos será muy bienvenida por la Banca española», aseguró, y añadió que la competencia entre entidades atenuará la repercusión de los mayores costes del precio del dinero en los créditos de nueva contratación.
En los nueve primeros meses de este año, la Banca consiguió repetir las ganancias del mismo periodo de 2007, el mejor año de su historia. El resultado atribuido después de impuestos se elevó, a 30 de septiembre, a 14.203 millones de euros, un 0,44% más, y las entidades se darían por satisfechas si logran mantener esa relación en el conjunto del año.
Pero hay signos de que vienen tiempos difíciles, y la Banca comienza a apretarse el cinturón. Por primera vez desde que culminó el proceso de fusiones, la red establecida en España ha recortado su plantilla. El número de empleados se situó al cierre del tercer trimestre en 110.102, un 0,9% menos, aunque el número de oficinas se amplió el 1,4% hasta las 15.488.
Morosidad
El aumento de la morosidad es otro indicador de futuros problemas. La proporción de morosos se ha más que duplicado en un año hasta alcanzar el 1,87% al concluir septiembre, y Villasante reconoció que va a seguir creciendo. En paralelo, la cobertura constituida equivalía al 112% de los créditos dudosos, cuando un año antes ascendía al 299%. El representante de la Banca restó importancia a este descenso. «No hay que confundir morosidad con pérdida», afirmó. Y aseguró que, dado el nivel de exigencia que se aplica para considerar moroso un préstamo, la mayor parte de las cantidades adeudadas «se recuperan con el tiempo».
Mientras tanto, la morosidad pasa factura a la cuenta de resultados de las entidades. Por su culpa, un negocio que todavía presenta elevados crecimientos en los márgenes de la actividad típicamente bancaria -la operatoria de tomar y prestar dinero se saldó en los nueve primeros meses del año con un avance del 16,7%- se ve mermado con unas mayores provisiones por insolvencias cuya cuantía se eleva en 3.251 millones, lo que representa un 72% de incremento anual.
Los bancos españoles defienden con uñas y dientes, por otra parte, que la Unión Europea diferencia con claridad las entidades que, como ellas, no han tenido que ser rescatadas ni precisado de recapitalización con fondos públicos. «Queremos máxima transparencia, y que resulte claro que a la banca española no le ha favorecido nadie», aseveró Villasante. Las entidades nacionales persiguen que las ayudas obtenidas por bancos rivales «no terminen por jugar en su contra».
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS